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El día de nuestra boda es para muchas novias y novios un gran sueño, un día muy especial que recordar para siempre, y además supone un gran paso para la pareja, que formaliza su amor en sociedad y se une en matrimonio públicamente, rodeados de familiares y amigos, demostrando de esta forma su amor sincero.

Cuando ya nos hemos decido a dar el gran paso del sí, quiero, una de las primeras cosas que hay que tener en cuenta es el lugar donde nos gustaría que se llevase a cabo la celebración. En este artículo vamos a hablar de una de las tendencias que se impuso hace unos años y que cada vez tiene más seguidores, se trata de casarse al aire libre, concretamente en los espacios que proporcionan un jardín, que podremos decorar cuidadosamente a nuestro gusto, como pareja, para conseguir esa boda con la que siempre hemos soñado.

En algunos lugares para bodas y celebraciones, como en el Restaurante el Lomo, disponen de jardines para bodas donde realizar la ceremonia o incluso el mismo convite. Si estás buscando un lugar con encanto en Albacete, no dudes en visitar el enlace que acabamos de sugerir, pues te enamorarán sus espacios exteriores para bodas y celebraciones con infinitas posibilidades.

Vamos a ver, a continuación, todos los aspectos positivos que tiene casarse al aire libre para que acabes por decidirte.

Ventajas de casarse al aire libre

Como hemos comentado, hay una corriente que crece en los últimos años de celebrar las bodas al aire libre, y es que casarse en un jardín tiene numerosas ventajas y le da un encanto especial a la celebración.

Libertad

Esta es la ventaja más significativa de todas, pues celebrar una boda al aire libre, en un jardín, te da una gran libertad, con espacio suficiente para todos los invitados y que estos puedan moverse libremente, sin la rigidez de los salones cerrados. Al mismo tiempo, estos espacios son ideales para crear ambientes especiales e íntimos, siguiendo todas las preferencias y gustos de los contrayentes en cuanto a estilo y decoración, por ejemplo.

Atmósfera mágica

Casarse en un espacio abierto, en la naturaleza, también le aportará un aire totalmente distinto a tu boda que quedará para el recuerdo, un ambiente mucho más exclusivo que si se celebra en una iglesia, en un ayuntamiento o en un juzgado.

Si elegimos el atardecer como hora para casarnos, dar el sí, quiero al descubierto, bajo el cielo, permite crear una atmósfera mágica y especial que nada tiene que ver con las bodas tradicionales entre cuatro paredes. 

Reportaje fotográfico

El escenario de las fotos también será protagonista y conseguiréis un book de fotos de los más original y atractivo. ¿Qué puede haber mejor para las fotos de tu boda que contar con luz natural y los rincones más especiales que hayáis preparado en un exterior rodeado de naturaleza?

 Cómo elegir un jardín de bodas

Elegir un jardín de bodas perfecto requiere fijarse en algunos detalles. Si quieres alejarte del estrés, el bullicio y los ruidos para ese día, deberás tenerlo en cuenta a la hora de escoger una buena ubicación, pero la parte más importante de todas está directamente relacionada con la capacidad y el estacionamiento.

Deberás asegurarte de que el sitio elegido de sensación de espacio, ya sea que celebres una boda con 50 o con 300 invitados, en ningún momento debe dar sensación de agobio, y por supuesto debe estar asegurado que los asistentes tengan un lugar para aparcar y que este sea seguro.

Ideas de decoración

Elegir el ambiente adecuado para nuestra boda dependerá en gran medida del estilo de boda que queramos celebrar y ahí juega la decoración el papel más importante de todos.

Ambientar con cortinas, por ejemplo, siempre suma un toque de glamour y sofisticación, así que puedes decidirte a crear un gran pasillo de entrada decorado con grandes telas. También se puede montar una carpa destinada a los novios, ya los invitados principales que tendrán más peso durante la ceremonia, que podrás decorar con cintas, tul y, de nuevo, las cortinas.

Otra opción que queda perfecta en una boda al aire libre es crear un altar para los novios, con una pequeña pérgola que le dará un aire de lo más romántico.

Y siguiendo con el aire romántico, otra de las posibilidades más bonitas y prácticas es decorar el jardín de bodas con flores y cintas, decorando las sillas en los mismos colores que las flores elegidas.  También podemos optar por colocar ramos de flores en jarrones hechos por nosotros mismos, con ese toque tan especial que le da las cosas DIY, Do It Yourself, a las celebraciones de este tipo.

Los detalles más originales son los que marcarán la diferencia y harán que los novios y los asistentes se lleven el más grato de los recuerdos, así que este es uno de los mejores motivos para elegir un jardín para la celebración de tu boda, ya que la decoración será tan original como vuestra imaginación os lo permita y estará completamente personalizada a vuestro exclusivo gusto.