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Registran las oficinas de Continental por su vinculación con el caso del diésel de Volkswagen

Las instalaciones de Hanover y Ratisbona (Alemania) del proveedor de componentes automovilísticos Continental fueron registradas el pasado mes de septiembre por su vinculación con el caso del software que alteraba las emisiones de algunos automóviles diésel del grupo Volkswagen.

Según ha confirmado un portavoz de la compañía, estos registros se llevaron a cabo el 22 de septiembre, y se unen a los ya realizados a principios de julio. “Seguimos cooperando plenamente”, han añadido las mismas fuentes.

Debido a las pruebas de la existencia de más documentos relacionados y de haber más personas involucradas, las autoridades alemanas decidieron realizar esta segunda intervención en las sedes de Continental, según fuentes de la fiscalía. Este verano, salió a la luz que siete ingenieros y dos directivos de la compañía podrían estar involucrados con el fraude del caso del diésel de Volkswagen.

Las investigaciones pretenden esclarecer si los empleados de la antigua división de ingeniería de Siemens VDO, adquirida por Continental en 2007, aceptaron un pedido para la producción de un software sabiendo que su objetivo era alterar las emisiones reales de óxidos de nitrógeno (NOx) de los vehículos al ser objeto de pruebas de laboratorio, según recoge DPA.

Todo ello después de que el grupo automovilístico admitiese en septiembre de 2015 haber manipulado más de 11 millones de automóviles diésel en todo el mundo mediante la colocación de un dispositivo que modificaba sus emisiones reales.

VENTA DE SU NEGOCIO DE TURBOCOMPRESORES

En otro orden de cosas, Continental estaría explorando la venta de su unidad de turbocompresores a la compañía Citigroup, una iniciativa que se enmarcaría dentro de su plan de reestructuración para reducir sus pérdidas, según han asegurado fuentes cercanas a la empresa.

Las mismas fuentes han subrayado que esta división de la empresa ya no se considera “estratégicamente importante” debido a que carece de la escala necesaria para competir a nivel mundial.

Los turbocomprsores introducen aire comprimido en los motores de combustión para aumentar la eficiencia y su potencia. Continental suministra estos componentes a fabricantes como Volkswagen y Ford, tal como explica Bloomberg.

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