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De Cos dice que solo los datos “buenos y oportunos” permiten diseñar una reacción política óptima

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha puesto de relieve, durante su intervención en unas jornadas con motivo del 75 aniversario del Instituto Nacional de Estadística (INE), que solo los datos “buenos y oportunos” permiten diseñar una reacción política óptima en un contexto “complejo” como el actual provocado por la pandemia, al tiempo que ha pedido “abrir las instituciones a la academia”.

En esta línea, ha resaltado que la clave para comprender el grado de éxito de las políticas o la concurrencia de posibles consecuencias desconocidas se centra en hacer evaluaciones oportunas y adecuadas basadas en información previa suficiente.

El gobernador considera que esta es la única forma de saber cómo están funcionando las políticas y si necesitan ajustes. “Las autoridades mundiales se encuentran en aguas desconocidas por la dimensión de la crisis y sus múltiples ramificaciones y es muy difícil calibrar la respuesta de la economía política”, ha añadido.

También ha puesto de relieve la importancia que ha tenido durante la pandemia tener datos en tiempo real. “Ha sido fundamental para evaluar la magnitud de la recesión económica y la posterior tímida recuperación”, según Hernández de Cos.

En la apertura de la conferencia, la secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Ana de la Cueva, ha destacado que el INE cumple la importante misión de proporcionar estadísticas de alta calidad a los usuarios para la toma de decisiones y que los datos son una fuente de información esencial en la elaboración y evaluación de las políticas públicas.

EL INE APUESTA POR EL ‘BIG DATA’

De su lado, el presidente del INE, Juan Manuel Rodríguez Poo, ha destacado los cambios que está experimentado la estadística oficial debido, principalmente, a la digitalización de la sociedad y la continua generación de “grandes cantidades de información de enorme valor para la producción de estadísticas”.

En este sentido, ha recordado que el INE ya ha comenzado a introducir big data en sus productos. Entre ellos el scaner data del IPC, que consiste en un sistema que escanea los precios de los productos en la línea de caja de las principales cadenas de hipermercados.

También ha elaborado estadísticas experimentales, como la de movilidad de la población a partir del posicionamiento de los teléfonos móviles, la estimación del número de defunciones semanales durante el brote de Covid-19, el atlas de distribución de renta de los hogares y la medición del comercio diario al por menor de grandes empresas.

EUROSTAT PIDE ACELERAR LOS ACUERDOS CON PRODUCTORES PRIVADOS DE DATOS

Por su parte, la directora general de Eurostat, Mariana Kotzeva, ha destacado que, aunque actualmente los productores de estadísticas están centrados en resolver las demandas de información a corto plazo, “ay que anticiparse al futuro, “porque los retos son tremendos” y la velocidad de los cambios es tan rápida que hay que estar preparados para afrontarlos.

Kotzeva ha comentado que en Europa se pasará de generar 33 zettabytes de datos a 175 en apenas cinco años, aunque “más datos no implican mejores estadísticas” porque la estadística oficial tiene acceso a un número limitado de fuentes de información.

Por ello, “el reto es usar datos privados, de otras fuentes” y convertirlos en materia prima para elaborar estadísticas. En este sentido, ha destacado la importancia de acelerar el diálogo con los productores de datos privados para alcanzar acuerdos sostenibles con ellos, respetando siempre los principios de la estadística oficial, en particular la privacidad de los informantes.

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