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Una vecina de Nueva Jersey (Estados Unidos) asegura que realizó un pedido de pañales a través de internet y que cuando los recibió en su domicilio se llevó una desagradable sorpresa al descubrir que el producto estaba usado. Algo olía mal.

Nassly Sales compró a través de internet dos cajas de pañales. La joven adquirió el producto en una sección donde los artículos están rebajados, ya sea por algún defecto de fábrica o porque han sido devueltos a la plataforma comercial una vez abiertos. Lo que nunca imaginó es que los pañales estuvieran usados.

“Saco la bolsa de plástico e inmediatamente me doy cuenta de que es más pesada de lo normal. ¡Los pañales estaban sucios!”, protestó.

Sales se alarmó por la salud de su pequeña, nacida de manera prematura 26 semanas antes de lo previsto, al ver las condiciones de salubridad en las que llegó el paquete, por lo que desinfectó el salón de su casa.

Por su parte, un portavoz del gigante comercial aseguro que Amazon se había puesto en contacto con la afectada para resolver el problema.

“Trabajamos duro para proporcionar a los clientes una gran experiencia y lamentamos profundamente que esta situación no haya estado a la altura de nuestros altos estándares”, explicó.