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Genevieve Purinton tenía sólo 18 años cuando dio a luz,  sola, en 1949 en un Hospital de Indiana (Estados Unidos). Tras el parto, cuando pidió ver al bebé, los doctores le dijeron que había muerto. Ahora, 88 años después y tras una prueba de ADN, se ha reunido con su hija de 69 años de edad.

Tras el engaño, el bebé que creció con el nombre de Connie Moultroup fue dado en adopción encubierta a una pareja del estado de Carolina, pero a los 5 años falleció su madre adoptiva y quedó al cuidado de una madrastra muy severa.

Durante años, Connie fantaseó con la idea de que la rescatara su madre biológica, algo que no sucedió. Sin embargo, el año pasado recibió como regalo de Navidad por parte de su hija Chase, un Kit para hacerse una prueba de ADN de Ancestry.

Con los resultados que obtuvo, logró ponerse en contacto con una prima lejana que fue quien le dio el contacto de su tía. Así, Genieve recibió una carta de Conni con sus datos de contacto, y diciéndole que creía que podía ser su hija.

Finalmente, el reencuentro entre ambas se produjo en Florida, en la casa de Genieve en Tampa, según contó la FOX,  y  Connie sintió una conexión al instante con su madre biológica.


A tenor de las indagaciones realizadas por Connie, según informó ‘Times’, fue una doctora del hospital de Indiana donde nació quien organizó la adopción, lo que Moultroup descubrió a través de la documentación que le desveló la Corte de Menores en el condado de Los Ángeles, en la que se encontraba la firma de Genevie, que aseguró que “no tenía idea de lo que había firmado”.