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Una familia británica asistió desde primera fila el miércoles a la pelea entre una cabra, que se había colado en su propiedad, y su propio reflejo en una puerta acristalada del jardín.

Tras comerse varias plantas y masticar alguna que otra maceta, el animal emprendió “una lucha contra su propio reflejo”, explicó Quentin Rayner, dueño de la casa en Southwell, Nottinghamshire (reino Unido), a la ‘BBC’.

La cabra había escapado de una granja vecina y, tras dejar un reguero de catástrofes en el vecindario, fue devuelta a su legítimo dueño.

“El carnero estaba allí, en el jardín, masticando las macetas. Cuando vio su reflejo en el cristal se decidió a pelear. Llamé a la compañía de seguros y les dije: ‘Puede que no se crean lo que les voy a contar'”, comentó Rayner.