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Nota manuscrita

Una nota escrita a mano con letra de escolar, y con todos los detalles de un accidente, incluido un dibujo del autobús, fue lo que encontró Andrew Sipowicz, un joven de Buffalo (EEUU) al llegar a su coche, y verlo abollado en su faro delantero.

Gracias a esa misiva, el  propietario del coche que había recibido un golpe pudo reclamar los daños al responsable y contó lo sucedido en ‘Twitter’, con una foto de la nota.

 

 

Un día después, volvió a colgar un ‘tuit’ en el que contaba que ha identificado al estudiante de sexto grado que escribió la nota y que está pensando cómo recompensarlo, ya que está muy agradecido por lo que hizo.