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Un médico de Oregón (Estados Unidos) ha emprendido medidas legales y ha demandado a una clínica de fecundación norteamericana tras descubrir que el esperma que donó al centro se usó para engendrar al menos 17 bebés y no cinco como habían pactado.

La querella del doctor Bryce Cleary, de 50 años de edad, contra el Hospital y Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU, por sus siglas en inglés) asciende a 5,25 millones de dólares y fue presentada hace unos días en el tribunal del Condado de Multnomah, del mismo estado, informa ‘UsaToday‘.

Cleary donó su esperma en 1989 cuando todavía era un estudiante de medicina con la intención de investigar y ayudar a mujeres con dificultades para quedarse en estado. El demandante ofreció una rueda de prensa la semana pasada junto a su hijo James Cleary y su hija biológica Allysen Allee, que fue concebida a partir de la donación de su esperma.

Allí, el doctor explicó que acordó ser donante después de que OHSU le prometió que su esperma no se utilizaría para concebir “más de cinco niños”, y que “ninguna de las mujeres viviría en ningún lugar cerca de Oregón” o el noroeste del Pacífico estadounidense, además de que se mantendría su anonimato.

En mayo de 2018, dos mujeres descubrieron que eran hermanas cotejando su ADN en una la web ‘Ancestry.com’, que rastrea parentescos familiares y contactaron con el doctor, su padre biológico.

Cleary envió sus propias muestras al sitio y los resultados apuntaron a que era al menos el padre de otras 17 hijos, la mayoría de los cuales fueron concebidos y nacidos en Oregón. No se descarta que puedan existir más.

Por su parte, la portavoz de OHSU, Tamara Hargens-Bradley, no ha querido comentar el caso, pero ha declarado en un comunicado que “OHSU trata cualquier acusación de mala conducta con la gravedad que merece”