lunes, 21 septiembre 2020 17:34

Ser generoso te hace más guapo, según una investigación científica

Se dice mucho eso de que la belleza va por dentro, y parece que algo de verdad tiene. Una investigación científica acaba de descubrir que no son unas palabras de consuelo o vacías. Según los hallazgos de este reciente estudio, publicado en la revista Nature Communications, ser generosos puede volvernos más atractivos. Ahora ya lo sabes, invitar a la cena puede significar mucho más que un mero detalle de cortesía.

¿Y cómo han llegado los investigadores a esta conclusión? A los participantes en el estudio se les mostraban imágenes de varias personas y se les pedía que le pusiesen nota a su atractivo físico. Al calificar el atractivo de los sujetos, sin que los participantes supiesen nada más acerca de ellos, tendían a percibir como más guapos a los más generosos.

Según los investigadores, los resultados demuestran que tendemos a ver como más guapas a aquellas personas que son propensas a compartir con los demás. Y lo mismo sucede al contrario: las personas que más dan y comparten suelen ser percibidas como más atractivas. Compartir es vivir, suele decirse, y tal vez también sea ligar.

Efecto halo

Un equipo de científicos de la Universidad de Indiana analizó tres grandes estudios: uno centrado en las actitudes de adultos mayores y dos investigaciones longitudinales que seguían la evolución de un grupo de adolescentes durante décadas. Los científicos se plantearon dos preguntas: ¿Son los individuos que realizan más conductas altruistas percibidos como más atractivos físicamente?, ¿son los individuos guapos más propensos a ser generosos?

Pero este planteamiento presentaba un problema complicado, y muy presente en las investigaciones psicológicas. Es el conocido como efecto de halo, fruto de la imperfección de nuestra mente, que tiende a identificar a las personas atractivas como mejores en todos los demás aspectos. Por ese motivo, los investigadores no les dieron ninguna información a los sujetos sobre los individuos que veían en las fotos. No conocían su nombre, su historia, su carácter ni sus acciones altruistas. De esta forma, queda neutralizado el efecto halo.

El estudio definitivo presenta conclusiones muy claras. Los adultos que hacen voluntariado social y son generosos presentan tasas de atractivo mucho más altas que los que no tienen esas conductas. Los sujetos más jóvenes, descubrieron los científicos, son los que más alto puntúan en atractivo a las personas que hacen voluntariado.

Femida Handy, profesora de política social en la Universidad de Pennsylvania, es una de las autoras del estudio. “Los tres estudios que hemos hecho demuestran el consistente vínculo que une las conductas generosas con el atractivo físico. Este vínculo se mantiene en diferentes experimentos, hechos en diferentes momentos, con participantes diferentes y usando métodos y medidas distintas”.

“Los poetas y los filósofos siempre han sugerido que existe un vínculo entre la belleza física y la moral”, reflexiona Sara Konrath, profesora de estudios filantrópicos en la Universidad de Indiana, “y nuestra investigación confirma que la gente percibida como más atractiva suele ser más generosa y caritativa”.

Otros beneficios de la generosidad

Para Konrath, esta investigación desmonta el prejuicio de que la gente guapa suele ser arrogante y narcisista. “Además, la investigación sugiere que el secreto de la belleza no está en el maquillaje o el vestuario, sino en la generosidad. Nuestros descubrimientos muestras que los productos de belleza pueden no ser la única forma de resaltar el atractivo de los individuos. Tal vez ser generoso sea la siguiente tendencia de belleza”, bromea.

La generosidad, como han demostrado estudios científicos previos, tiene otros beneficios además del atractivo físico que nos confiere. Un estudio llevado a cabo por psicólogos suizos en el año 2018 demostró que las personas que donan dinero a causas sociales presentan niveles de felicidad más altos.

Según dicha investigación, las neuronas del área del cerebro asociada con la generosidad estimulan las neuronas del cuerpo estriado, relacionado con la felicidad.

Otro estudio, este de la Universidad de Michigan, descubrió que las personas que hacen trabajos voluntarios eran dos veces más propensas a tener vidas más largas que los que no hacen voluntariado. También la Universidad de Harvard ha estudiado esta cuestión de la generosidad, descubriendo que el sistema inmune de los sujetos se elevaba al ver un vídeo de la Madre Teresa de Calcuta.

A la vista de tal cantidad de evidencias, no tenemos motivos para no ser generosos. Y es que no solo ayudamos a los demás, sino también a nosotros mismos. Y lo más importante, no nos engañemos, es que tal vez liguemos más.