lunes, 21 septiembre 2020 19:16

Guerra de sexos: las mujeres son más activas por la mañana en el trabajo

Un nuevo estudio se suma a la guerra de sexos. Según los doctores Sean Anderson y Garret Fitzgerald de la Universidad de Pennsylvania, han llegado a la conclusión de que las mujeres son más activas por las mañanas. Esto es similar a cómo los niños también son más activos a principios y tiene que ver, según ellos, con el instinto maternal según los resultados de su estudio.

Este estudio se ha realizado en más de 53.000 personas y también ha determinado que la edad y el sexo afecta sustancialmente en los relojes corporales de las personas. Este reloj funciona de forma diferente en hombres y mujeres. Según esta investigación, las damas se adaptan mejor al trabajo por turnos rotativos que los hombres. Esto es debido a que sus relojes corporales están configurados de una manera diferente. Las féminas son más resistentes a las interrupciones en los ritmos circadianos, es decir, a los ritmos que durante el día nos hacen estar despiertos y por la noche nos hacen dormir.

Resistentes a los ritmos circadianos

Por eso mismo, al ser más resistentes a estos ritmos circadianos, son menos susceptibles al desfase horario. Esa es la razón de que se admita que aguantan mejor los turnos rotatorios y pueden adaptarse mejor a ir cambiando cada poco el horario de trabajo que los hombres.

Esta resistencia a las consecuencias negativas de esta alteración circadiana y la mejora del sueño, incluso cuando se experimentan alteraciones nocturnas, facilita la adaptación a los frecuentes despertares nocturnos durante un periodo sostenido. Esto se produce porque normalmente es la mujer la encargada de la crianza de los niños y debe despertarse a horas nocturnas a atender a los hijos. Lo que no aclaran si esto es algo genético o viene predeterminado por la sociedad.

Cronotipos

En el informe también se trata el tema de los cronotipos. Estos cronotipos son la medición de las variaciones de los ritmos circadianos endógenos. Marcan si alguien es más propenso a ser nocturno o diurno. El cronotipo diurno es más probable que se de en las mujeres. Esta puede ser una de las explicaciones a que por la mañana estén más activas. En cuanto al cronotipo de los niños, ellos son más activos por las mañanas, independientemente del sexo.

Sin embargo, tras la pubertad, el cronotipo en varones varía y tiende a ser más nocturno. No en todo el mundo es así, pero es a lo que más tiende el ser humano. Estos estudios de cronotipos se han completado con hallazgos en estudios previos en animales, que también coincidía con que los machos son más nocturnos y las hembras tienden a estar más activas por las mañanas.

Estudios en animales

Hamster running in circle on wooden table

Sobre todo se tuvo en cuenta un estudio con hamsters colocados en constante oscuridad. Se concluyó que las hembras tenían un reloj molecular de oscilación más rápida. Se veía que corrían durante un corto periodo de tiempo en una rueda que tenían en la jaula. Sin embargo los machos corrían durante más tiempo y de forma más lenta.

También se tuvo en cuenta el inicio de la actividad. Este comienzo era significativamente más temprano en hamsters hembras. Las féminas tenían mayores fluctuaciones en los ritmos de comportamiento a lo largo de 24 horas. El punto máximo de esta actividad se daba al comienzo del día, mientras que los hamsters machos eran más activos durante la tarde y su fluctuación en los ritmos de comportamiento era mucho menor.

En el estudio también se ha detectado que el sueño es otro factor determinante en las conclusiones de la investigación. El aumento de la actividad nocturna o una disminución de la actividad diurna en las hembras refleja la conservación de oscilaciones más fuertes en los ritmos de actividad. Y es que las mujeres pasan más tiempo en el sueño REM, sueño de ondas lentas (profundas), y son más resistentes que los machos a las perturbaciones nocturnas.

La menopausia también afecta

Portrait of beautiful senior woman in front of white background.

La menopausia en las mujeres añade un factor de complejidad adicional al proceso de envejecimiento de estas. Este proceso produce unos cambios hormonales que afectan a los cronotipos. Así que los cronotipos, a lo largo de la edad no son estables y siempre los mismos. Van variando dependiendo del sexo y de las circunstancias hormonales y de otros factores a lo largo de la vida. Así pues, a medida que se envejece, los cronotipos van igualándose y los hombres, que en juventud son más propensos a ser nocturnos, van variando a más diurnos, al igual que las mujeres.

Estas diferencias de género en el reloj biológico tiene que ver con algunas enfermedades mortales como el cáncer, enfermedades cardiacas, diabetes o incluso demencia. Y es que el reloj biológico controla las hormonas, las funciones cardiovasculares y el metabolismo. Este sistema define su rendimiento físico en distintos momentos a lo largo del día.

El Jet Lag puede generar enfermedades

Nuestro reloj biológico nos marca cómo debe ser nuestra vida y podemos generar ciertas interrpciones que nos van a generar potenciales enfermedades. Si tenemos durante una larga temporada trabajos a turnos que nos cambien el ritmo circadiano o si realizamos continuamente viajes a larga distancia que conlleven Jet Lag, o retraso del sueño por cambio horario del país, al final el sistema va a tener unas interrupciones crónicas.

Esto nos va a provocar que nuestras funciones vitales cardiovasculares, hormonales y el metabolismo no funcionen como debería ser, nuestros ritmos circadianos no estarán funcionando correctamente y al final lo pagaremos. Según los estudios, esto es a lo que las mujeres son más resistentes, mientras que afectará más a los hombres.

Lo que está claro es que este tipo de actividades que varían nuestra rutina, mantenidas por largo tiempo, al final acaban afectando tanto a la parte física como a la parte psicológica de las personas. Por eso es bueno tener turnos fijos, que no vayan variando nuestro ciclo de sueño ni nuestras rutinas alimentarias.