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El presidente de Chechenia, Razman Kadyrov, piensa que todo aquel que se salte la cuarentena impuesta en el país musulmán debido a la crisis del coronavirus debería ser castigado con la muerte.

“Si me preguntas, cualquiera que cree este problema por sí mismo debería ser asesinado. No solo se enferma, si no que también infecta a su familia, sus hermanas, hermanos y vecinos”, afirmó en una entrevista concedida a la agencia ‘Caucasian Knot’.

Por el momento solo hay tres afectados por COVID-19 en el país, según el mandatario. El brote surgió cuando un ciudadano regresó de La Meca y no cumplió la cuarentena.

Kadyrov ha ordenado el cierre temporal de cafeterías, restaurantes y ha prohibido a la población acudir a “lugares concurridos” para contener la propagación del virus.