Compartir

La super ‘influencer’ Arii ha visto cómo su mundo de influencia se caía a pedazos, al fracasar en su intento de estrenar su propia marca de moda. La joven que cuenta con 2,6 millones de seguidores en Instagram no ha logrado vender 36 camisetas.

Era el requisito que le exigía la empresa contratada para la fabricación de la ropa, pero no lo logró y en un intento desesperado por lograr la respuesta de sus acólitos, Arii escribía un post que luego retiraba: “Hola. Me rompe el corazón tener que escribir este post (…). Para que yo pueda encargar y fabricar mis productos, incluso para poder seguir trabajando con ellos, tengo que vender al menos 36 piezas (…), pero por lo visto me he vuelto super irrelevante”.

Tras reconocer su nulo efecto de llamada, porque solo alcanzó 27 pedidos, Arii dejaba constancia de su despecho: “Sabía que iba a ser difícil, pero me estabais dando tan buen feedback que pensé que a la gente le gustaba y lo compraría (…). Sé que suena rencoroso, pero yo he apoyado la música y todo lo que me ha pedido todo el mundo y ni siquiera nadie compartió mis publicaciones; y eso que lo único que les pedí era eso.”

Tras el varapalo sufrido y reconocido en las redes, una usuaria de Twitter escribía: “La burbuja de las ‘influencer’ está reventando” y añadía: “Enfocaos en fidelizar de verdad y no en el número de seguidores porque la mayoría no os va a comprar nada””.

La tienda de Arii con su línea de ropa ERA se ponía en marcha el 10 de mayo y apenas dos semanas después, la ya no tan ‘influencer’ daba cuenta del fracaso.