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La inmensa mayoría de los futbolistas de la Liga española (concretamente, el 97,4%) desconoce la lista de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Es más: el 95% de ellos no sabe ni siquiera lo que es esta agencia.

Así se desprende de una investigación realizada por los investigadores de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada (UGR) Jaime Morente, Thomas Zandonai y Mikel Zabala, que acaba de publicarse en la prestigiosa revista internacional Journal of Science and Medicine in Sport.

En este trabajo, los autores estudiaron y compararon las actitudes, creencias y conocimiento en materia de dopaje en futbolistas de la Liga española. Concretamente, analizaron una muestra formada por 1324 futbolistas de 88 equipos diferentes, incluyendo 304 participantes de la Liga de Fútbol Profesional, según informa la UGR en un comunicado.

“Atendiendo a la literatura científica especializada, aunque hay estudios focalizados en otros deportes, se trata de una investigación sin precedentes a nivel nacional e internacional, debido a la dificultad de acceder a este tipo de muestra y, por supuesto, al carácter tabú de la combinación del binomio “fútbol-dopaje”, explican los investigadores de la UGR.

Efecto del falso consenso

El 5% de los futbolistas que participaron en el estudio reconocieron haber consumido sustancias prohibidas alguna vez en su carrera deportiva, y el 23,7% de los participantes conoce a compañeros que sí recurren a este tipo de sustancias. A este fenómeno se le conoce en la literatura científica como “Efecto del falso consenso”: el participante afirma no ser consumidor, pero curiosamente sí conoce consumidores en su entorno.

A modo de conclusión, los autores afirman que “existe una importante falta de conocimiento en materia de dopaje entre los futbolistas evaluados”. Consideran que el dopaje como tal es un fenómeno complejo que implica factores médicos, éticos, farmacológicos y educacionales entre otros, y que por tanto, se debe atajar con una estrategia multidisciplinar. En definitiva, aunque los controles antidopaje son necesarios, proponen la prevención, a partir de la implementación de programas educativos desde edades tempranas, como vía para erradicar esta lacra.