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Una artista antropóloga etnografiando el proceso creativo

Nos encontramos con una exposición en la que el Arte, y más en concreto, el grabado se vive como un encuentro con lo trascendente.

Del 13 al 27 de diciembre en el Teatro Municipal Juan Ramón Jiménez, de Lunes a viernes y de 8:00 a 20:00h, podemos comtemplar la obra.

Para Elia Verona, el proceso creativo es la vía para esa unión y la obra refleja el momento del acto creativo como manifestación del contacto del ser humano con su parte espiritual. Verona reflexiona sobre el proceso creativo como reflejo que es, de la fuerza creadora; origen del que todos venimos y el destino al que todos volvemos. Se trata de esa energía a la que todas las religiones aluden y que es contenida por el Todo.

Para la artista el proceso creativo es un modo de meditación y de sanación.

Es también un camino de autoconocimiento porque le enfrenta al miedo a lo inédito y a lo desconocido. A través de sus obras, busca vislumbrar paisajes del alma, espacios internos intangibles, hacer poesía sin palabras, adentrándose en los recuerdos, los sueños y los lugares sentidos. Verona habla de lo visible -la obra tangible- y lo invisible -lo intangible de la energía creativa, de esa fuerza tan potente que a través de la creación y la meditación es capaz de transformar a los seres humanos-.

A nivel técnico podemos encontrar una libre y expresiva utilización de la Xilografía. Se presentan tanto imágenes estampadas como las matrices de las que se obtienen. Esas mismas planchas de madera aparecen como parte de una instalación que nos lleva a la tridimensionalidad.

Se vale del gofrado (relieve del papel sin tinta) como una herramienta expresiva que representar el silencio y la luz del papel blanco, revelando desde el silencio su propia forma y significado. Las líneas hablan de las conexiones: unas nítidas, otras inciertas. Las formas caprichosas son las verdades, las ideas, las memorias… Chispas de entendimiento que son puntos, letras que representan el lenguaje que estructura las ideas.

Lo invisible viene representado por elementos abstractos, texturas que tratan de ser alcanzadas a través de unas manos que representan ese otro mundo, el de lo visible. La técnica del collage, por su parte, sirve para representar la complejidad de los recuerdos, las memorias, las emociones tomando elementos de aquí, de allá y poniéndolos juntos, conformando la composición misma de la obra.

Elia Verona “De lo visible y lo invisible” es un proyecto que investiga los límites de lo tangible y lo intangible, de lo real y lo imaginario. Se trata de hacernos reflexionar acerca de esas fuerzas que no se ven (sentimientos, emociones, ideas) y que dirigen nuestras acciones en ese mundo que llamamos “real”. Como antropóloga que soy, mi Arte no deja nunca de ser “trabajo de campo”. Una investigación antropológica esta vez sobre mí misma, sobre el proceso creativo que me atraviesa, al que me entrego y que me transforma. Hay un esfuerzo etnográfico de documentación de aquello que no es visible pero que está dotado de una fuerza potentísima: el proceso creativo que experimento como artista”. Para mí lo esencial es aprender a fluir, atravesar los límites de lo imaginable y, por lo tanto, de lo realizable.

Elia Verona (Gran Canaria 1975) es antropóloga, artista gráfica y escritora. Ha cursado los módulos de Xilografía y Calcografía del Máster en Obra Gráfica, así como cursos de serigrafía y litografía en la Fundación Centro Internacional de la Estampa Contemporánea (Betanzos, Galicia). Ha impartido talleres infantiles de Arte en esta misma institución los veranos de 2016 y 2017. Ha cursado estudios de escultura en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. Cuenta en su haber con varias exposiciones individuales de grabado en Oviedo, Mérida y Madrid y colectivas en Salamanca, Betanzos, Gran Canaria y Michoacán (México). Ha publicado dos cuentos escritos e ilustrados con la técnica del grabado. Fundadora de la editorial CartoLunas, de libros ilustrados con grabado.