Compartir

Desde la madrugada de ayer lunes, 14, han atracado en el muelle deportivo la mitad de los veleros y la dársena de la Vela Latina Canaria muestra una preciosa imagen náutica multicolor

 

La flota de la Mini – Transat, la regata oceánica en solitario entre La Rochelle, Las Palmas de Gran Canaria y Le Marin, continúa acercándose a la capital grancanaria. Desde la madrugada de ayer lunes, 14, han atracado en el muelle deportivo la mitad de los veleros y la dársena de la Vela Latina Canaria muestra una preciosa imagen náutica multicolor.

El concejal de Turismo del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, ha dado la bienvenida a la ciudad a los primeros regatistas en arribar y les ha trasladado el apoyo de la capital, única escala de esta mítica prueba donde se ponen en juego la destreza, las condiciones y la capacidad de cada navegante que afrontan en solitario en barcos de tan solo 6.5 metros de eslora esta larga travesía.

Quevedo destacó “el enorme esfuerzo que supone navegar en estos pequeños barcos y hacerlo en esta mítica regata. A pesar de que en Canarias existe poca tradición en vela oceánica, no así en vela ligera donde somos una referencia mundial, la Mini-Transat puede abrir muchas puertas y ser un ejemplo para nuestros navegantes”.