Compartir

La Consejera de Medio Ambiente señala que el confinamiento representa una buena oportunidad para realizar estas tareas preventivas en las casas del medio rural

 

El confinamiento decretado como consecuencia del estado de alarma por la crisis sanitaria de la pandemia del coronavirus Covid-19 representa una buena oportunidad para que las personas que habitan en el medio rural en la isla de La Palma despejen el entorno de sus casas de maleza y residuos, de manera que se mejoren las condiciones de seguridad ante el riesgo de incendios forestales.

Al igual que para hacer frente a las epidemias sanitarias como la que estamos sufriendo, la prevención es clave en la lucha contra los incendios forestales. En este sentido, la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma ha hecho un llamamiento a la población para que aproveche esta etapa de permanencia en el hogar para realizar estas tareas de limpieza y fortalecer así las defensas ante un incendio forestal.

Al igual que estamos ahora aislados para frenar el contagio del virus, para mantener a raya los incendios forestales y evitar que se propaguen y afecten a las casas que se encuentran en el medio rural es vital mantener limpio de maleza sus alrededores, en un entorno mínimo de 15 metros.

El Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de la Palma, desde hace varios años, viene haciendo hincapié en sus campañas en esta apuesta, teniendo en cuenta que el territorio de la interfaz urbano–forestal es cada vez mayor en la Isla, lo que representa una amenaza mayor de que se produzcan grandes incendios.

Para ello, el Cabildo aconseja realizar durante estos días las tareas de despejar de maleza, limpiar residuos y tener cultivado los entornos de las casas. En lo que se refiere a despejar de maleza, se trata de que en esos 15 metros no haya arbustos ni material seco debajo de los árboles. Los árboles deben estar separados y podados a 3 metros del suelo.

Limpiar de residuos los alrededores de las casas afecta a todos los muebles de exterior, material en desuso, acumulaciones de restos, neumáticos, etc. En definitiva, todo lo que sin darnos cuenta es combustible y pone en peligro la instalación agrícola, ganadera o la vivienda. Y, por último, apostar por lo verde, es decir, tener cultivados los terrenos, ya que al estar labrados y limpios no permiten el avance del fuego.

La consejera de Medio Ambiente, María Rodríguez Acosta, ha destacado que ahora es una oportunidad para aislar la vivienda en la que estamos residiendo al menos 15 metros de cualquier clase de combustible que represente una amenaza para la propagación de un incendio forestal.

“Despejar de maleza, limpiar de residuos y tener con cultivos o jardines el entorno de nuestras viviendas es clave para prevenir los incendios forestales”, recalcó la consejera, quien añadió que al igual que para hacer frente a la terrible crisis sanitaria por la que estamos atravesando es vital la solidaridad de toda la población, para prevenir los incendios forestales también es fundamental el compromiso de la sociedad.