Mbappé señala la "vergüenza" del Real Madrid en Lisboa y advierte de las consecuencias de jugar la repesca

Kylian Mbappé lidera la autocrítica tras la derrota del Real Madrid en Lisboa asegurando que el equipo dio una imagen indigna de un campeón. La caída a los puestos de repesca obliga al club a replantear su estructura deportiva ante la falta de un líder y la ausencia de un organizador que sustituya el vacío dejado por Toni Kroos.

El Real Madrid ha firmado en Portugal su actuación más decepcionante de la temporada, cayendo derrotado por 4-2 ante el Benfica en una noche que compromete seriamente su futuro europeo. Lo que debía ser un trámite para asegurar la clasificación directa al top 8 de la Champions, se convirtió en una humillación táctica propiciada por el equipo de José Mourinho.

La derrota no solo supone un golpe anímico, sino que obliga al conjunto de Álvaro Arbeloa a disputar una eliminatoria de repesca, tirando por tierra meses de trabajo y cargando el calendario de compromisos adicionales.

El conjunto blanco llegaba a Da Luz dependiendo de sí mismo para evitar las eliminatorias previas, pero la falta de intensidad y un planteamiento previsible condenaron al equipo. El Benfica de Mourinho ejecutó un plan perfecto: cedió la posesión de forma inteligente para castigar la espalda de una defensa madridista desbordada. Fede Valverde personificó el colapso de un centro del campo incapaz de frenar las transiciones lusas, mientras el equipo acumulaba pases horizontales sin generar peligro real.

Publicidad

Mbappé asume ser el líder del vestuario y tilda de vergonzosa la falta de continuidad

Solo las intervenciones de Thibaut Courtois evitaron una goleada mayor. El portero belga realizó siete paradas de mérito ante los 20 remates a portería del conjunto local, evidenciando la fragilidad de un Madrid que se sostuvo únicamente por sus individualidades. Esta derrota del Real Madrid rompe la buena inercia lograda tras la goleada al Mónaco y sitúa al club en un escenario de incertidumbre absoluta antes de los cruces definitivos.

Mbappé señala la "vergüenza" del Real Madrid en Lisboa y advierte de las consecuencias de jugar la repesca Fuente: Agencias
Pavlidis, autor de dos de los tres goles del Benfica Fuente: Agencias

Al término del encuentro, Kylian Mbappé ejerció de capitán sin brazalete con unas declaraciones que han sacudido los cimientos del club. El delantero francés no ocultó su frustración por la irregularidad del equipo, afirmando que la imagen ofrecida en Lisboa no corresponde a un aspirante al título. El atacante insistió en que el problema es general y afecta tanto a la actitud como al juego, subrayando que en la Champions cualquier falta de concentración se paga con la eliminación.

El mensaje de Mbappé pone el foco en la desconexión entre líneas y la incapacidad de mantener un nivel competitivo durante dos semanas consecutivas. El francés, que fue de lo poco salvable en el ataque blanco, advirtió que jugar la repesca es una consecuencia justa tras un partido que calificó de "indigno". Sus palabras reflejan el agotamiento de un vestuario que se siente superado cuando los rivales plantean batallas tácticas rigurosas.

La ausencia de un organizador de juego lastra el rendimiento del equipo a medio plazo

El análisis profundo de la derrota apunta a una carencia que el Real Madrid arrastra desde hace dos temporadas: la falta de un director de orquesta. La sombra de Toni Kroos sigue siendo demasiado alargada para una plantilla que carece de un futbolista capaz de imponer el ritmo y dar sentido a la posesión. Sin ese perfil de clase mundial, el juego de los de Arbeloa se vuelve inofensivo y previsible, facilitando la tarea defensiva de equipos bien ordenados.

Esta carencia de liderazgo y conceptos básicos en la salida de balón amenaza con condenar al club a su segundo año consecutivo sin títulos importantes. La directiva se enfrenta ahora a la necesidad de reforzar la plantilla para evitar que la falta de competitividad ahuyente a sus grandes figuras. Si el Real Madrid no recupera su identidad en el centro del campo, el riesgo de que el proyecto se estanque es real, convirtiendo noches como la de Lisboa en una rutina peligrosa.

Publicidad