5Los avisos amarillos y las zonas que se libran: Mediterráneo, Canarias y el sureste
Los avisos que la AEMET mantiene activos por el paso de este frente atlántico son, en su práctica totalidad, de nivel amarillo, el escalón más bajo de la escala y que la agencia describe como riesgo para actividades concretas más que para la población en general. El mapa llega a cubrir 22 provincias repartidas por una docena de comunidades autónomas, con advertencias de distinto signo según la zona. Las más extendidas son las de lluvia, como las de Ávila, Salamanca o el norte de Cáceres, donde se esperan acumulaciones persistentes en torno a los 40 litros por metro cuadrado en 12 horas. A ellas se suman los avisos por rachas de viento de entre 70 y 90 kilómetros por hora en puntos de Álava, Asturias, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central, el Sistema Ibérico, Navarra o la Sierra de Tramontana, en Mallorca, y los de precipitación intensa en Huelva, con hasta 15 litros por metro cuadrado en una sola hora.
Frente a ese reguero de avisos en el oeste y el centro, hay amplias zonas que se quedan al margen. El frente avanza de oeste a este y va perdiendo humedad al toparse con los relieves peninsulares, de modo que el área mediterránea, Baleares y el extremo sudeste —Cataluña y, sobre todo, Almería, Murcia y Alicante— apenas verán llover. El portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, ha apuntado que donde menos lloverá será precisamente el área mediterránea y Baleares. Canarias queda en una situación parecida: hasta el archipiélago llegan sobre todo las colas y estructuras frontales debilitadas, con lluvias débiles en la vertiente norte de las islas montañosas. Se cumple así el patrón por el que, cuando llueve en la vertiente atlántica, suele llover poco o nada en la mediterránea.
