4Progresión de jugadores ligada al rendimiento, la forma y las lesiones
El Modo Carrera deja de tratar la progresión como una curva fija atada a un plan de entrenamiento. El nuevo OVR dinámico mueve la valoración general de cada futbolista según su rendimiento, su moral, su forma y su condición física de partido, además de los minutos acumulados y la competencia interna en la plantilla. Eso convierte cada alineación en una decisión con consecuencias a medio plazo: un delantero en racha puede inflar su nota de forma temporal, mientras que un veterano sin rodaje o un jugador descontento la ven caer. Las lesiones no se quedan fuera del sistema: las de gravedad media y alta incorporan periodos de recuperación en los que el futbolista puede volver antes de estar plenamente recuperado, y forzarlo agrava el problema, además de afectar directamente a su forma y a su moral. Los seis perfiles de crecimiento añaden la capa final: unos explotan pronto, otros mejoran pasados los 25 y otros alargan su pico.
El potencial también se vuelve elástico. Superar expectativas de manera sostenida eleva el techo a largo plazo, mientras que una mala racha prolongada frena el desarrollo. Ese techo sigue existiendo: desde EA confirman que el potencial actúa como límite del OVR dinámico con un margen máximo de cuatro puntos, así que un jugador con 95 podría alcanzar 99 de forma puntual. Los preparadores dejan de subir atributos directamente y pasan a estimar el potencial con distinto grado de acierto según su calidad, lo que mete incertidumbre real en la planificación y justifica el recorte de la plantilla técnica a doce profesionales. El sistema se aplica igualmente a los equipos controlados por la IA en las ligas de la simulación profunda, ampliadas de cinco a diez, de modo que el ecosistema completo evoluciona. Con el lanzamiento fijado para el 25 de septiembre de 2026, la promesa es que dos partidas con el mismo club ya no produzcan el mismo talento.
