Cada vez son más las prisas con los plazos del Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid, denominado 'Madring'. El proyecto avanza a contrarreloj con el compromiso de acoger el GP de España del 11 al 13 de septiembre, con un calendario de obra que fija el 31 de mayo como fecha para tener el circuito terminado.
Pero, mientras las excavadoras y las máquinas de asfaltado trabajan en Valdebebas y en el entorno de IFEMA Madrid, la discusión ya no es solo de plazos de construcción, sino de garantías deportivas y de seguridad. El presidente de la Real Federación Española de Automovilismo (RFEdA), Manuel Aviñó, tiene claro que no habrá GP en Madrid sin una prueba previa.
Los expertos afirman que la homologación de Grado 1 de la FIA, imprescindible para acoger la Fórmula 1, no se entiende sin una prueba previa que ponga a examen el trazado. Y, a día de hoy, no existe contrato ni licencia para organizar esa carrera de test en verano, pese a que la Toyota GR Cup Spain ha incluido una cita en el Madring en su calendario provisional para el 15 y 16 de agosto.
El pulso con el calendario de obras de Madring
La RFEdA, como autoridad deportiva nacional y responsable de emitir el permiso organizativo que la FIA necesita para conceder la visa al Gran Premio, sigue siendo tajante en su postura. Sin evento previo, no se concederá ese permiso y el estreno de la Fórmula 1 en Madrid quedaría en entredicho. Tiene sentido, puesto que se trata de una práctica habitual en circuitos nuevos. De hecho, el circuito urbano de Valencia la tuvo en 2008, con una carrera de Fórmula 3 que sirvió como ensayo general antes de la llegada del Mundial.

La federación tiene en mente el caos del Gran Premio de Las Vegas de 2023, con rejillas y alcantarillas mal selladas que provocaron daños en los monoplazas y obligaron a suspender parte de los entrenamientos libres. Evitar que una situación similar empañe el debut del Madring es, por tanto, una prioridad a nivel de imagen y de seguridad para el automovilismo en España.
Y es que, aunque los responsables de Madring afirman que estará listo en mayo, sorprende que no confirmen una carrera previa. El fin de semana del 15 y 16 de agosto aparece como la ventana natural para esa prueba, puesto que la Toyota GR Cup Spain ha anunciado una carrera en esas fechas, acompañada previsiblemente por la F4 Spanish Championship y la Eurocup-3, lo que permitiría testar pianos, escapatorias, accesos para grúas y comisarios y, en definitiva, la respuesta del circuito en condiciones reales de competición.
Sin embargo, desde la propia organización del Gran Premio de Madrid matizan que no hay contratos firmados ni licencia actualmente para celebrar esas carreras y que cualquier referencia a ese evento sigue siendo, a día de hoy, una intención.
La RFEdA sostiene que existe un acuerdo verbal desde el origen del proyecto para que se dispute una cita previa en agosto, pero el circuito se protege jurídicamente insistiendo en que no puede dar por hecho un evento que no está amparado por la preceptiva licencia.
Obras en plazo, presión política y una homologación "avanzada"
En medio de este embrollo, el mensaje desde IFEMA Madrid y desde los responsables de la obra es de tranquilidad. El presidente del Comité Ejecutivo de IFEMA, José Vicente de los Mozos, ha reiterado que las obras van en plazo y que el circuito estará terminado a finales de mayo, como estaba previsto. Según los datos aportados por la constructora y recogidos en las visitas oficiales, la ejecución ronda el 65 % y el asfaltado ha comenzado por fases, con la vista puesta en completar el conjunto de la pista entre abril y mayo.
El proyecto, con un presupuesto de 111 millones de euros y una UTE formada por Acciona (60 %) y Eiffage (40 %) como responsable de la construcción, combina tramos en parcelas de IFEMA con viales públicos. La longitud total será de 5,4 kilómetros, con 22 curvas y estándares diseñados para alcanzar la homologación de Grado 1 de la FIA. El pit building se levanta en paralelo a las obras de la pista y la organización presume de un circuito híbrido, semiurbano, que aprovecha la infraestructura ferial para contener costes y ofrecer un paddock único en el calendario.

Uno de los puntos clave de la obra es la curva conocida como 'La Monumental', un viraje peraltado al 24 % y de unos 500 metros de longitud que quieren convertir en símbolo del trazado. Esta semana hemos sabido que los trabajos de asfaltado en esta zona ya han comenzado, con la aplicación de la primera de las tres capas de firme que compondrán la estructura definitiva. La propia RFEdA ha señalado esta curva como uno de los elementos más sensibles de cara a la homologación, tanto por su complejidad técnica como por la necesidad de evitar cualquier imperfección que pueda ser sancionada por la FIA.
Desde IFEMA se insiste en que todo lo que no se ve —el desvío de servicios, el drenaje, la eliminación de rejillas y registros en superficie— está ya ejecutado, precisamente para sortear el fantasma de Las Vegas. Carlos Jiménez, director de Operaciones de IFEMA Madrid, aseguró que el proceso de homologación está muy avanzado y que incluso se conserva un pequeño margen de adelanto respecto al cronograma inicial en lo relativo a la pista.
A nivel comercial, a mediados de febrero ya se habían vendido 80.000 entradas de un aforo previsto de 120.000 espectadores, con un 40 % de compradores locales y una fuerte presencia de aficionados de México y Reino Unido. Han sacado a la venta más entradas recientemente, y las expectativas son altas, puesto que el acuerdo con la Fórmula 1 garantiza que el Gran Premio de España se dispute en Madrid, al menos, hasta 2035, en convivencia con Barcelona en varios años alternos.



