¿Puede una crítica destructiva convertirse en el mejor argumento de marketing de una película? Santiago Segura lo ha logrado, una vez más, con una naturalidad que descoloca a propios y extraños. Su última obra, Torrente, presidente, lleva menos de una semana en cines y ya ha generado una tormenta perfecta entre el público que la adora y los críticos que la detestan.
El estreno del 13 de marzo de 2026 no pasó desapercibido: cerca de 300.000 espectadores acudieron a verla en su primer día, convirtiéndola en el cuarto mejor estreno de la historia del cine español. Y mientras algunos medios escribían sobre su carácter "impresentable y bochornoso", el director madrileño sonreía desde el sofá de El Hormiguero.
El estreno histórico que nadie esperaba de Santiago Segura
Doce años después de Torrente 5: Operación Eurovegas, Santiago Segura volvió a los cines con la sexta entrega de la saga más gamberra del audiovisual español. Lo hizo en silencio, sin grandes presupuestos de marketing institucional, y con una producción propia a través de Amiguetes Entertainment, su compañía personal. El resultado fue un terremoto en taquilla.
En su primer fin de semana, Torrente, presidente recaudó alrededor de 2,4 millones de euros y congregó a casi un millón de espectadores en pocos días. Cifras que ni los más optimistas del sector habían anticipado, y que sitúan a Santiago Segura en una posición privilegiada dentro de la industria nacional.
¿Quién es realmente Santiago Segura y por qué genera tanta polarización?
Santiago Segura nació en Madrid en 1965 y debutó en el cine a principios de los 90 con pequeños papeles antes de crear al personaje que lo cambiaría todo. Con Torrente Presidente, la saga que arrancó en 1998, construyó un universo de humor negro, incorrección política y sátira social que dividió a la crítica desde el primer minuto pero que el público popular abrazó con fervor.
Su trayectoria es la de un cineasta que nunca ha pedido permiso para incomodar. Santiago Segura ha dirigido, escrito y protagonizado las seis entregas de la franquicia, acumulando un total histórico en salas que ninguna otra saga española ha igualado. Eso, en una industria que suele premiar el consenso, dice mucho de su instinto para conectar con la audiencia masiva.
La crítica que le llaman "bochorno" y la respuesta de Santiago Segura
Cuando Pablo Motos leyó en directo en El Hormiguero la crítica de El Economista —que tituló la película "tan rentable como impresentable bochorno"—, muchos esperaban una reacción defensiva de Santiago Segura. No fue así. "Que piensen que es bochornoso me parece muy bien. En la publicidad ya lo decía yo. El aviso no les ha hecho mella", respondió con su característica ironía.
Esa actitud no es postureo ni estrategia ensayada: Santiago Segura avisó desde los tráilers que Torrente Presidente sería "aún peor" que las entregas anteriores. Quienes fueron a verla sabiendo eso, fueron a disfrutar exactamente de lo que encontraron. El problema, según el propio director, es el crítico que odia la saga y va igualmente esperando otra cosa.
La sátira política que divide a izquierda y derecha por igual
El núcleo de Torrente Presidente es una sátira feroz de la política española actual, donde el personaje de José Luis Torrente se lanza a una campaña electoral rodeado de asesores incompetentes, influencers oportunistas y cameos de figuras reconocibles del panorama nacional. Santiago Segura ha sido explícito: la película apunta a todos los partidos sin distinción.
"Me sentía un unificador", declaró el director, señalando que tanto votantes de izquierda como de derecha se estaban riendo por igual en las salas. La crítica de El Confidencial la catalogó como "muy anti-Vox y muy antisistema", pero Santiago Segura lo matiza: lo que le interesa es que la gente se ría de una realidad política que, según él, "está perdiendo la fe de los españoles.
| Aspecto | Lo que dice la crítica | Lo que dice la taquilla |
|---|---|---|
| Calidad cinematográfica | "Soez, excesiva, irregular" | 4.º mejor estreno de la historia |
| Pertinencia política | "Impresentable y bochornoso" | Debate nacional en todos los medios |
| Audiencia objetivo | "Solo para fans incondicionales" | ~1 millón de espectadores en una semana |
| Recaudación primer día | "Rentable pese a todo" | 2,4 millones de euros |
| Valoración popular | Filmaffinity: 5,9 | IMDB: 6,6 |
¿Tiene futuro la saga o Torrente Presidente es el cierre definitivo?
La escena postcréditos de Torrente Presidente ya está dando que hablar: sin revelar spoilers, deja abierta una puerta que invita a pensar en una séptima entrega. Santiago Segura no ha confirmado nada, pero tampoco lo ha descartado, y su historial demuestra que cuando el público responde, él vuelve. Con casi un millón de espectadores en pocos días, la respuesta esta vez ha sido rotunda.
El consejo de cualquier analista de industria sería claro: una franquicia que sigue generando cifras históricas 28 años después de su primera entrega no cierra por capricho. Si la salud del director lo permite y el contexto social sigue siendo tan fértil para la sátira —y todo apunta a que lo será—, Torrente no ha dicho su última palabra.
Lo que el éxito de Santiago Segura revela sobre el espectador español
Hay algo profundo en el fenómeno de Santiago Segura que va más allá del humor grueso o la incorrección política. El éxito masivo de Torrente Presidente en pleno 2026 habla de una sociedad que necesita reírse de sus propias contradicciones, de sus políticos, de su historia y de sus miedos. Y que encuentra en Torrente, paradójicamente, más honestidad que en muchos discursos oficiales.
El "periodista amigo" que te habla desde estas líneas lo tiene claro: mientras la clase política siga ofreciendo el espectáculo que ofrece, Santiago Segura tendrá material de sobra. Y mientras haya españoles que prefieran reírse antes que llorar —que son muchos más de los que la crítica cultural reconoce—, Torrente seguirá llenando cines. Bochornoso o no, eso no lo decide ningún crítico. Lo decide el público, y ya ha votado.



