Ver o no ver a Kanye West

El concierto de Kanye West en Madrid ha recordado lo dificil que ha sido seguir su carrera

Hay pocas dudas sobre el hecho de que Kanye West es una de las figuras más influyentes del hip hop. El músico criado en Chicago llegó a lo más alto del mundo del rap alejándose de los temas líricos y los sonidos del gangsta rap, con un estilo de producción que bebía del pop, la electrónica, el soul y, por momentos, incluso del rock progresivo.

A este sonido se sumaba una disposición única en el género a desnudarse emocional y mentalmente, con canciones que hablaban de sus problemas de ansiedad, de su relación con la religión, de la tristeza de perder a su madre y de su espacio como un artista de rap que se crió, lejos de las pandillas y la pobreza, con una familia negra y radical, pero de clase media.

El resultado fue explosivo desde el principio. Tras hacerse un nombre como productor, fue el responsable en los controles de clásicos como The Blueprint de Jay-Z y The Notorious K.I.M de Lil' Kim; la "trilogía universitaria" cambió la forma de entender el género. El trío de lanzamientos entre The College Dropout de 2004, pasando por Late Registration de 2005 hasta Graduation de 2007 lo vieron construir poco a poco un sonido capaz de llenar estadios, pero que siempre estuvo amarrado a sus experiencias, tanto en la escena musical como personales.

Publicidad
Anuncio del concierto de Kanye West en Madrid
Anuncio del concierto de Kanye West en Madrid

Pero lo cierto es que fueron la experimentación de 808s & Heartbreak, de 2008 —un disco de rap donde el artista central no rapea— y el demencial y brillante My Beautiful Dark Twisted Fantasy, de 2010, los que lo encumbraron como uno de los artistas clave de la historia del género.

Por supuesto, en el camino West se hizo famoso por otras cosas. Siempre se sintió cómodo haciendo declaraciones controvertidas. Desde interrumpir el discurso de Taylor Swift en los premios de MTV —algo que en realidad ya había hecho en el pasado tanto en los Grammy como en los premios europeos de la cadena, cuando él mismo había perdido premios contra figuras como Justin Timberlake—, el artista inició una espiral que ha acabado opacando su carrera musical.

YouTube video

Se han sucedido declaraciones como decir que "la esclavitud fue una decisión", pasando por señalar que Taylor Swift es famosa gracias a él hasta los últimos años en los que sus palabras y lanzamientos han acabado por ser abiertamente racistas. En el último par de años, directamente ha defendido a Hitler y compartido conspiraciones antisemitas; sus declaraciones han llegado al punto donde su cercanía con el gobierno de Donald Trump ha quedado en un segundo plano, en el que Adidas ha estado dispuesta a perder 75 millones de dólares con tal de cortar su relación con él.

PERO, HIZO GRADUATION

Lo cierto es que, incluso con estas controversias, la reacción cuando el artista anunció su gira europea fue principalmente positiva, al igual que la expectación por su nuevo disco, Bully. Es cierto que a finales de 2025 pidió disculpas por su larga lista de comentarios antisemitas, que aseguró existen por un episodio maníaco causado por una lesión de cabeza no diagnosticada por más de 25 años.

"En ese estado fracturado, me incliné hacia el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ella. Me arrepiento y nada me excusa de lo que hice. No soy nazi ni antisemita, amo a los judíos", escribió en un texto a página completa a principios de este año. Al mismo tiempo, ha sido su último comentario al respecto, intentando dejar atrás la situación.

YouTube video

Lo cierto es que es una vez más la típica conversación sobre la idea de separar "el arte del artista". Además, guste o no, la influencia de Kanye se hace evidente en el rap y el pop modernos. Discos como Graduation, 808s & Heartbreak o My Beautiful Dark Twisted Fantasy marcaron la evolución del mundo del hip hop, y abrieron la puerta a artistas como Drake, SZA, The Weeknd, Travis Scott o Chance The Rapper, que tienen un sonido marcado sobre todo por la primera etapa de su carrera. Sigue siendo la oportunidad de ver a uno de los artistas clave de su generación, incluso si ha demostrado una y otra vez ser una persona terrible.

UNA SOLA FECHA DE KANYE WEST EN MADRID

Lo cierto es que solo hay una oportunidad de ver al rapero en España: el próximo 30 de julio en el Estadio Metropolitano de Madrid. No solo por esta gira, sino porque lo inestable de sus últimos años hace posible que decida no volver a presentarse en vivo en el futuro cercano; esta puede ser, perfectamente, la última oportunidad de verlo.

Publicidad
YouTube video

También es cierto que es posible tanto que cancele como que decida no interpretar ninguna de sus canciones clásicas; lo ha hecho antes, hay algo de lotería en comprar la entrada. Además, la posibilidad de otro discurso antisemita o pronazi también está presente, y ya ha hecho que el alcalde de Marsella pida cancelar su concierto en la ciudad. Es un contraste complicado de digerir para quienes le han seguido, incluso si todo indica que la gira y el disco nuevo son parte de una estrategia para reducir la tensión y limpiar su imagen, lo que debería obligarlo a comportarse de forma ejemplar.