El sociólogo y filósofo polaco-británico Zygmunt Bauman dejó grandes enseñanzas a lo largo de su vida, siendo muy profundo en algunas de sus reflexiones y asegurando que existe un motivo por el que "el amor no se compra en centros comerciales", al igual que tampoco lo hacen otros sentimientos que de alguna manera necesita el ser humano.
El pensador fallecido en 2017 tenía claro que, independientemente de la cantidad de dinero que uno pueda tener, no hay una tienda a la que acudir para poder comprar el amor, la amistad o los placeres de la vida hogareña. Por ello consideraba que la verdadera felicidad se encontraba en aquellos pueblos más cercanos y lejos del ruido de los centros comerciales.
ZYGMUNT BAUMAN Y LOS CENTROS COMERCIALES

Zygmunt Bauman fue un destacado sociólogo y filósofo polaco que fue famoso por acuñar el concepto de "modernidad líquida" a la hora de referirse a la fragilidad de los vínculos humanos, el consumismo y la inestabilidad social.
El filósofo hablaba de los centros comerciales, a los que equiparaba con ciudades con un clima propio, con luces ubicadas en el lugar perfecto, música envolvente y escaparates que prometen justo lo que el consumidor cree que va a necesitar.
Para muchas personas, estos lugares se han convertido en la forma en la que disfrutan del fin de semana, entre compras, ocio prefabricado y espacios pensados para el consumo. El que fue uno de los pensadores más influyentes del siglo XX observó cómo el acto de comprar se ha convertido en el centro del tiempo libre de muchas personas.
Para él es un problema, ya que ha provocado que se desplacen los encuentros más pausados con familiares o amigos. Para Zygmunt Bauman, salir de un comercio con una prenda nueva no llena el vacío interior que muchas personas arrastran.
ZYGMUNT BAUMAN Y LA FELICIDAD VINCULADA AL CONSUMO

Mientras Fernando Savater habla de las claves de la felicidad, Zygmunt Bauman reflexionaba acerca del riesgo de vincular la felicidad al consumo. "Hay muchas formas de ser feliz, pero en la sociedad actual todas pasan por una tienda”, afirmaba, advirtiendo que hay otras maneras más profundas y duraderas de bienestar, las cuales parecen olvidadas en la sociedad actual.
Si bien reconocía la importancia del dinero para la salud o la seguridad, le preocupaba el hecho de que se haya convertido en un pilar imprescindible en la vida de muchas personas, y por ello dejó algunas lecciones que deberían tenerse muy presentes.
"Sea cual sea la disponibilidad de efectivo o de crédito que uno tenga, no hallará en un centro comercial el amor, la amistad o los placeres de la vida hogareña", recalcaba el pensador polaco-británico, que asegura que ningún escaparate puede comprar el afecto, el calor humano ni la tranquilidad.
LA 'MODERNIDAD LÍQUIDA' DE ZYGMUNT BAUMAN

Todas las ideas mencionadas eran parte del conocido concepto de "modernidad líquida" al que hacía constante referencia el propio filósofo polaco, quien lo utilizaba para describir un mundo rápido, flexible y provisional.
El experto aseguraba que cuando la felicidad pasa a convertirse en un producto, también lo hace el propio deseo, como si se tratase de un artículo depositado en la cinta transportadora que lleva nuestra compra a la caja registradora.
La ciencia avala la teoría de Zygmunt Bauman, ya que se ha podido demostrar que cada compra libera dopamina, que a su vez genera una breve sensación de placer que desaparece pronto y "engancha" a la persona para buscar otra dosis.
Bauman destacaba que ello provocaba que el consumo se convirtiese en un ciclo sin fin, y que en realidad no es suficiente para poder satisfacer el bienestar profundo del individuo.
ZYGMUNT BAUMAN Y LAS RELACIONES LÍQUIDAS

El filósofo ruso Tolstói explica que para alcanzar la felicidad se debe "querer lo que se hace", mientras que Zygmunt Bauman insistía en la importancia de las relaciones líquidas. En su caso, señalaba que el consumidor moderno no solo compra objetos, sino que aprende a venderse a sí mismo.
Lo hace en el trabajo, a través de las redes sociales e incluso en el amor, donde asegura que las personas se presentan como productos atractivos y reemplazables. De ahí surgió su concepto de "amor líquido", basado en vínculos frágiles, conexiones rápidas y un miedo creciente al compromiso, todo ello recogido en su obra Amor líquido.
El filósofo insistía en que hoy en día se busca seguridad emocional y libertad total al mismo tiempo, lo que lleva a que muchas personas decidan poner fin a una relación ante el primer obstáculo. Para él era un error, ya que consideraba que la felicidad estable debía estar basada en relaciones significativas.
Para Zygmunt Bauman, la clave está en tener unos pocos amigos y contar con el apoyo de la familia, siendo lazos que nos ayudan a crecer.



