La decisión de contratar un seguro de salud, como nos comentan desde la correduría de seguros Mutuarisk es importante. Vivimos momentos en los que hay problemas para acceder a la sanidad pública, pero lo cierto es que no todos ofrecen las mejores coberturas. Por este motivo, es importante tener en consideración una serie de aspectos al elegir compañía.
Lo peor que se puede hacer es contratar a ciegas una póliza de bajo coste, puesto que hay casos en los que al final casi no cubren nada y se termina pagando por un servicio que no responde a las necesidades que tienen los pacientes.
Por este motivo, lo que hacen los facultativos es demandar por parte de las compañías una transparencia mayor para que se informe convenientemente sobre la letra pequeña y para que las administraciones pongan orden en este sistema. Existen pólizas que los pacientes no conocen a fondo y están llenas de limitaciones y coberturas inexistentes.
La clave de todo son las coberturas
Cuando se contrata un seguro de salud, lo que recomiendan los médicos es asegurarse bien sobre el cuadro médico, las especialidades y las pruebas de diagnóstico que incluyan dichas coberturas.
Investiguemos si existen límites en las cifras de días para estar ingresado en el hospital o en la UCI que esté cubierta. De igual forma, es importante saber qué clase de prótesis se incluye y cuál será de pago.
Algo que también es importante es saber la clase de carencia que tendrá el seguro, que es el periodo en el que no es posible disfrutar de alguna de las coberturas o servicios que se contraten: las prestaciones a las que se aplique y por cuánto tiempo.
Conoce el catálogo de médicos y de centros disponibles
Los propios especialistas dicen que lo mejor es que el usuario conozca si el cuadro médico que esté incluido en el seguro esté abierto (esto es mejor porque implicará una mejor posibilidad a la hora de elegir) o esté cerrado.
De igual manera, es mejor que sea estable, de tal manera que se garantice la continuidad a nivel asistencial. Algo que no está nada bien es que te pueda ocurrir que tu médico de confianza se quede fuera de la aseguradora en la que te encuentres.
Por otra parte, es necesario verificar si la póliza ofrece la posibilidad de escoger el médico o el centro médico, así como verificar cuáles de ellos estén incluidos. De la misma forma, es importante saber si dispone de asistencia internacional en el caso de que sea necesario disponer de ella.
Los precios importan
En cuanto se estipulan los especialistas y las coberturas, lo mejor es hablar de las primas. Lo primero que debes saber es la política a nivel de precios que tiene la aseguradora, especialmente cuando hablamos de la gente mayor. Piensa que cuantos más años tienen, más elevado será el consumo sanitario que se hará.
Puede ocurrir en muchos casos que una póliza de 30 o 40 euros a partir de una determinada edad se duplique cada año y puede ascender mucho su precio. Lo que estarán buscando en ese caso será expulsarte.
Aquí los expertos dicen que el Gobierno debería limitar las posibles subidas de cuota para la gente mayor. De la misma forma hay que saber si el seguro incluirá copagos y si habrá cláusulas de penalización por uso habitual.
Bajas y admisiones
Los expertos lo que aconsejan es revisar la política de admisiones de la empresa, entre lo que pueden estar incluidas las exclusiones por determinadas enfermedades, por razón de edad, etc. Se deben conocer bien las razones por las que una compañía de seguros procede a dar de baja a uno de sus clientes. No hay que olvidarse de atender a las coberturas y condiciones que tengan los seguros, en especial los de bajo coste.
Hay que estar atento para que no haya desagradables sorpresas a este respecto. Pensemos que ocurre como con la letra pequeña en el seguro del hogar o del vehículo, pero en el campo de la sanidad lo cierto es que es algo lamentable, por lo que se está jugando con algo tan importante como la salud de las personas.
Conclusiones
Como has podido ver, la elección de un seguro de salud no es algo sin importancia. Podemos encontrarnos con coberturas que pensábamos que estaban cubiertas, no lo están, copagos imprevistos o unas subidas elevadas de la cuota según vamos cumpliendo años.
Olvidarse de estos temas o solo dejarnos guiar por cuotas reducidas puede hacer que cuando llegue el momento de necesitar los servicios del seguro que estemos pagando, nos demos cuenta de que no solo no responde a lo que esperábamos, tendremos la sensación de que hemos tirado el dinero a la basura todo este tiempo. Informarse bien es clave para no caer en este tipo de errores.



