Juan Carlos I tiene la puerta abierta para instalarse de nuevo en nuestro país hoy mismo si así lo desea. Nadie se lo prohíbe por ley ni hay un exilio forzado sobre la mesa. Sin embargo, su regreso no es tan sencillo como hacer las maletas y coger un vuelo desde Abu Dabi. Existe una condición innegociable impuesta directamente por la Casa Real, y tiene que ver única y exclusivamente con el dinero y los impuestos.
Para entender bien, hay que viajar al pasado hasta agosto de 2020. En aquel momento, envuelto en la presión mediática y las constantes noticias sobre sus finanzas, el exmonarca decidió poner tierra de por medio y marcharse a los Emiratos Árabes Unidos. Según, fue una decisión propia para no perjudicar el reinado de su hijo. Ahora, varios años después, el deseo de regresar de forma definitiva es evidente, pero choca de frente con las normas que marcan en la actualidad el rumbo del Palacio de la Zarzuela.
La barrera económica que frena la mudanza definitiva de Juan Carlos I a España

¿Qué es exactamente lo que le impide volver? La respuesta es el pago de impuestos. Desde su entorno insisten en que Juan Carlos I echa de menos su tierra, pero la Casa del Rey ha trazado una línea roja muy clara para proteger la institución. Si vuelve para quedarse, tiene que pasar por caja como cualquier otro ciudadano.
RTVE publicó hace poco información de fuentes de la Zarzuela que explican el panorama de la posible vuelta de Juan Carlos I a España. Según estas fuentes, la regla es: “El rey emérito debería recuperar su residencia fiscal si quiere volver a vivir en España. Esto implica, claro, tributar en nuestro país y dejar de hacerlo en los Emiratos Árabes. Es una condición, aseguran, para salvaguardar la integridad de la Corona como institución”.
Desde la propia Casa Real han querido recalcar que no hay ningún "castigo" personal. De hecho, han apuntado de forma oficial que “como se ha dicho, [el padre de Felipe VI] puede volver a residir en España cuando él quiera”. El problema viene con la letra pequeña de esa invitación. Los responsables de la corona han advertido que, “en todo caso, para salvaguardar su imagen y reputación de especulaciones y posibles críticas, y por consiguiente salvaguardar la [imagen] de la Corona como institución, don Juan Carlos debería recuperar la residencia fiscal en España”.
Cuentas saldadas y la táctica de Juan Carlos I y sus viajes cortos

Al irse al golfo Pérsico, Juan Carlos I dejó de tener su residencia fiscal en España. ¿Qué significa esto para su día a día? Que no está obligado a pagar impuestos en el país ni tiene que darle explicaciones a Hacienda sobre cómo financia su alto nivel de vida en Abu Dabi.
Es cierto que ya no tiene cuentas pendientes con la justicia ni con el fisco. Todas las inspecciones que le abrió la Agencia Tributaria y las investigaciones penales por presunto fraude quedaron archivadas. Se cerraron por varios motivos: la prescripción de los delitos, la inmunidad legal que tuvo hasta que dejó de ser jefe de Estado en 2014, y sobre todo por dos pagos voluntarios que hizo para regularizar su situación. El primero fue en diciembre de 2020 por 678.393 euros, y el segundo en febrero de 2021, soltando nada menos que 4,4 millones de euros.
A pesar de tener el historial limpio, si vuelve a vivir aquí tendría que tributar por sus ingresos actuales. Para evitar este peaje fiscal, el emérito ha diseñado un calendario muy astuto. Fuentes cercanas confirman que planea venir a España cada mes desde el próximo 12 de marzo hasta el otoño, concretamente hasta septiembre u octubre. Serán visitas exprés de cuatro o cinco días. Aprovechará para ir a las regatas del club náutico de Sanxenxo en Pontevedra junto a su amigo Pedro Campos, ir al médico y ver a sus amigos. Como la ley dice que solo eres residente fiscal si pasas más de 183 días al año en el país, con estos viajes cortos esquiva el problema y mantiene su estatus ventajoso en Emiratos.
El empujón político tras los papeles desclasificados del golpe

Todo este debate sobre su residencia se ha calentado muchísimo en las últimas semanas por un tema histórico. Se han desclasificado documentos secretos sobre el 23-F, y esos papeles confirman que Juan Carlos I tuvo un papel clave para frenar el golpe de Estado y defender la democracia. Esto ha dado alas a varios sectores políticos que piden a gritos que se le permita volver con todos los honores.
Alberto Núñez Feijóo se ha convertido en el principal defensor de esta idea. Tras avisar a la Casa del Rey de sus intenciones, el líder de la oposición usó su cuenta en la red social X para lanzar un mensaje muy directo. Escribió que “la desclasificación de los documentos del 23F debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado”. Y no se quedó ahí, sino que soltó la petición que ha levantado comentarios: “Creo que sería deseable que el Rey Emérito regresara a España”.
Para rematar su postura, Feijóo hizo balance del reinado del monarca añadiendo que “Él mismo ha reconocido errores innegables en su trayectoria, pero quien contribuyó a sostener nuestra democracia y nuestras libertades en un momento clave debiera pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país”.
El asunto no se quedó en las redes sociales. Este mismo viernes, durante un mitin en Ciudad Rodrigo, Salamanca, el presidente del PP elevó el tono frente a sus seguidores. Defendió el legado institucional del emérito con unas palabras muy contundentes. “Con la desclasificación de los documentos del 23F, ¿qué se ha sabido? Que el rey Juan Carlos fue el garante de la democracia en España. Con sus errores, ninguno de ellos puede ocultar un legado parecido al suyo. ¡Todos los que le han criticado en su papel de demócrata no le llegan ni a la suela del zapato! Eso es lo que han acreditado los papeles del 23-F".
En ese mismo escenario, volvió a reclamar la vuelta a casa del monarca, asegurando que “Por eso nosotros pensamos que merece que se le reconozca ese honor y por supuesto decimos que, si quiere, tiene todo el derecho de venir a esta tierra, porque es su tierra, España”.
¿. El Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha dejado clarísimo que desde Moncloa no van a poner ninguna traba legal ni administrativa. Para el Ejecutivo, esto es una decisión de la Zarzuela. “Es una decisión que le compete a él. Y no al Gobierno ni a la oposición”, zanjó Bolaños.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, no ha tardado en reaccionar a la campaña de Feijóo. Albares ha calificado toda esta insistencia por traer de vuelta a Juan Carlos I como una simple “cortina de humo”. Según su visión, el PP solo busca ruido mediático para que la gente deje de hablar de sus pactos políticos con la ultraderecha.



