El sorteo de los octavos de final de la Champions ha vuelto a cruzar los caminos del Real Madrid y el Manchester City. Lo que antes era un duelo ocasional se ha convertido en una cita obligatoria en el calendario europeo. Durante las últimas cinco temporadas, ambos equipos han medido sus fuerzas de forma ininterrumpida. Esta vez, el bombo de Nyon ha cumplido con los pronósticos que muchos adelantaban y ha emparejado al equipo que ahora dirige Álvaro Arbeloa con el bloque de Pep Guardiola.
El enfrentamiento del próximo mes de marzo será la quinta ocasión consecutiva en la que ambos se juegan su futuro en la competición. Un nuevo partido que define quién domina el fútbol continental. Este año, además, ambos equipos ya se conocen bien tras haberse visto las caras en la nueva fase liga. En aquel encuentro, disputado el pasado mes de diciembre, el Manchester City se llevó la victoria por un ajustado 1-2. Aquel resultado fue un aviso de la igualdad que reina entre las dos plantillas más potentes del mundo.
El Real Madrid terminará en desventaja con el factor campo en estos octavos de Champions
A diferencia de otras ocasiones, el equipo blanco no podrá contar con el apoyo de su público para decidir la eliminatoria. El Real Madrid no logró entrar entre los ocho mejores de la fase liga, un privilegio que el City sí consiguió al finalizar en octava posición. Esto significa que el partido de ida se jugará en el Estadio Santiago Bernabéu el 10 o el 11 de marzo. El desenlace final tendrá lugar una semana después en el Etihad Stadium, un escenario que ya ha dejado recuerdos de todo tipo para la afición madridista en los últimos años.

El reto para los de Arbeloa es importante. Jugar la vuelta fuera de casa obliga a obtener un resultado positivo en Madrid para no viajar a Inglaterra con una carga pesada. En el pasado, el Bernabéu ha sido el lugar de las remontadas épicas, pero esta vez la resistencia tendrá que trasladarse a Manchester si el equipo quiere estar en los cuartos de final. El City de Guardiola sigue siendo un bloque sólido que domina la posesión y castiga cualquier error, lo que obligará al Madrid a rozar la perfección en los 180 minutos.
Un historial de máxima igualdad entre Madrid y City con cinco victorias para cada uno
Si algo define este duelo es que los dos equipos están prácticamente calcados. Después de quince enfrentamientos a lo largo de la historia, las estadísticas totales muestran un empate que llama mucho la atención. Ambos clubes acumulan cinco victorias cada uno y han empatado en otras cinco ocasiones. Incluso en el apartado goleador las cifras son casi idénticas: el Real Madrid ha anotado 25 tantos frente a los 26 del equipo inglés. Estos números reflejan que, sin importar cómo llegue cada uno, cuando se ven las caras el resultado es siempre una incógnita.
Los precedentes más cercanos dan motivos para confiar a ambos bandos. La temporada pasada, el Real Madrid eliminó a los ingleses tras una eliminatoria vibrante. Fue entonces cuando Kylian Mbappé sentenció el pase con una actuación muy destacada en la vuelta, logrando tres goles que dejaron fuera al equipo de Guardiola. También queda en el recuerdo la tanda de penaltis de la campaña anterior, donde el Madrid resistió el asedio para terminar levantando la Decimoquinta meses después. Sin embargo, el City también sabe lo que es ganar con claridad, como ocurrió en 2023 con aquel 4-0 que les abrió el camino hacia su primer título europeo.
Todo lo ocurrido en años anteriores quedará a un lado cuando el balón ruede en el Bernabéu. El Real Madrid llega a esta fase en un proceso de cambio tras el relevo en el banquillo, mientras que el City mantiene la estabilidad de un proyecto muy largo. El duelo entre figuras como Bellingham y Haaland volverá a ser el centro de atención de todo el planeta. No es solo una eliminatoria de octavos, es el partido que marca el ritmo de la competición y que suele señalar al gran favorito para llegar a la final.
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