Marc Márquez desvela su plan para 2026: "He aprendido a esperar el fallo de los demás"

El Mundial de MotoGP 2026 arranca en el circuito de Chang, en Tailandia, con todos los focos puestos en un solo hombre: Marc Márquez. El piloto catalán defiende el título a lomos de su Ducati oficial, pero lo hace con una mentalidad renovada.

La pretemporada ha terminado y el ruido de los garajes ya apunta a Tailandia. Marc Márquez llega como el campeón, el hombre que todos quieren bajar del podio, pero su discurso no es el de alguien que se confía. El piloto de Ducati ha pasado meses analizando cómo han cambiado las motos y cómo sus rivales han dado pasos hacia adelante. Para él, ganar en 2026 no se trata de hacer locuras, sino de saber leer lo que pasa en cada gran premio.

"Tenemos que seguir trabajando porque los rivales mejoran y tú tienes que saber reinventarte", ha reconocido el piloto en los micrófonos de DAZN. Márquez es consciente de que el nivel de la parrilla está más apretado que nunca. Ya no vale solo con tener el mejor motor; ahora hay que saber cuándo atacar y cuándo guardar la ropa para llegar vivo al final del campeonato. Esta madurez es fruto de los golpes, de las caídas y, sobre todo, de las derrotas que sufrió en el pasado.

Durante años, el '93' se acostumbró a ganar por puro talento y agresividad. Sin embargo, hubo una época en la que se topó con un muro que le obligó a pensar de otra manera. Ese muro tenía nombre y apellidos: Andrea Dovizioso. Aquellos duelos cuerpo a cuerpo con la Ducati del italiano cambiaron para siempre la forma de ver las carreras del piloto de Cervera.

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La herencia de los duelos de Marc Márquez con Dovizioso

Márquez ha sido muy claro al hablar de lo que busca este año. No quiere ser un fuego de artificio que brille un domingo y se apague al siguiente. Su objetivo es el largo plazo. "Lo que aprendí de los años que luché con Andrea Dovizioso es que tienes que tener a todos encima del tablero y luego, poco a poco, ir descartando", asegura Marc. Es una frase que define a la perfección cómo piensa afrontar las primeras carreras en Asia.

Marc Márquez desvela su plan para 2026: "He aprendido a esperar el fallo de los demás" Fuente: MotoGP
Marc Márquez se prepara para otro año aún mejor Fuente: MotoGP

En aquellos tiempos, Dovizioso era el maestro de la gestión. Sabía cuándo dejar que Marc gastara sus neumáticos y cuándo dar el hachazo definitivo. Ahora, es Marc Márquez quien tiene esa arma en su mano. Sabe que el Mundial es muy largo y que la ansiedad por ganar desde el primer día puede ser el peor enemigo. Su plan es observar, aguantar la presión y dejar que los demás cometan los errores que da la falta de experiencia.

El tablero del que habla Marc está lleno de piezas peligrosas. Jorge Martín, Pecco Bagnaia o incluso su propio hermano, Álex Márquez, son pilotos que no van a regalar nada. Marc siente que tiene esa ventaja que solo dan los años: 13 temporadas en la élite le permiten leer la cara de sus rivales antes de que se bajen la visera del casco. Sabe quién tiene prisa y quién está jugando al despiste.

Marc Márquez sigue teniendo hambre de títulos

Aunque la moto es una evolución lógica de la que le hizo campeón, Márquez no se fía de los datos de los test. La pretemporada le ha servido para confirmar que físicamente está bien, algo que no podía decir en años anteriores. Poder entrenar sin dolor le ha devuelto la alegría, pero también la exigencia. "Empezamos todos ya aquí en jaque mate. Está todo más cerca ya", avisa Marc sobre el nivel de igualdad que se espera en las primeras citas del calendario.

Para retener el título, Marc Márquez apuesta por la regularidad. En un campeonato con tantas carreras al sprint y tantos puntos en juego cada fin de semana, un cero en el casillero es un lujo que nadie se puede permitir. La Ducati GP26 es una máquina precisa, pero requiere que el piloto no se pelee con ella. Marc ha pasado de ser un piloto que domaba la moto a uno que fluye con ella.

Esa fluidez es la que le permitirá poner en práctica su táctica de desgaste. Si consigue estar siempre en el grupo de cabeza, sin tomar riesgos innecesarios en las zonas grises, los rivales empezarán a sentir su aliento. Márquez quiere ser la sombra que no te deja dormir, el piloto que siempre está ahí, aunque no lidere todas las vueltas. Esa es la verdadera lección que se llevó de sus años de lucha con la marca italiana antes de vestir sus colores.

Un Mundial de MotoGP donde la cabeza ganará a la muñeca

El GP de Tailandia será la primera prueba de fuego. El calor y la humedad pondrán al límite a las máquinas, pero sobre todo a la capacidad de sufrimiento de los corredores. Márquez sabe que habrá momentos en los que le tocará sufrir. "Hay que saber sufrir cuando toca y disfrutar cuando se puede", es una de las frases que más repite en su círculo íntimo. No todos los domingos se puede ganar, y entender eso es lo que diferencia a un campeón de un piloto rápido.

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El mensaje de Marc Márquez es un aviso para navegantes. No va a salir a tumba abierta desde la primera curva si no es necesario. Va a jugar con los tiempos, va a mirar quién tiene el mejor ritmo y va a aplicar esa frialdad que le enseñó Dovizioso. Sabe que los títulos se ganan en los días malos, sacando puntos de donde parece que no hay nada.

Marc Márquez desvela su plan para 2026: "He aprendido a esperar el fallo de los demás" Fuente: MotoGP
Marc Márquez apuesta por la regularidad Fuente: MotoGP

La temporada 2026 se presenta como una batalla de nervios. Márquez tiene la Ducati, tiene la experiencia y tiene el hambre de seguir sumando títulos a su vitrina. Pero, por encima de todo, tiene un plan. Un plan que consiste en dejar que los demás muevan sus fichas mientras él espera el momento justo para dar el golpe definitivo. El Mundial está a punto de empezar y el rey no tiene ninguna intención de ceder su trono a las primeras de cambio.