La 1 de Televisión Española ha decidido dar un giro de timón radical a su programación de fin de semana para emitir, de principio a fin, una de las series más aclamadas de la temporada. Nos referimos a 'Anatomía de un instante', una producción que aterriza en la televisión en abierto tras arrasar en el pago y que promete mantenerte pegado al sofá durante casi tres horas.
La cadena pública ha apostado fuerte por configurar una noche monográfica que arranca a las 22:00 horas y finaliza al filo de la una de la madrugada. El objetivo es claro. Al emitir los cuatro episodios del tirón, se busca crear un evento televisivo que evite la dispersión de la audiencia semana tras semana. Es una estrategia agresiva con la que intentan liderar la franja, aprovechando además una fecha clave en el calendario español.
Un cambio de estrategia que desplaza a los pasteleros al miércoles

Para hacer hueco a este estreno, Televisión Española ha tenido que mover sus fichas. Seguramente recuerdes que el domingo pasado la franja de máxima audiencia estuvo ocupada por el estreno de la competición de repostería que presenta Paula Vázquez. Ese formato debutó con un 9,2% de cuota de pantalla y, aunque mejoró en su segunda entrega emitida entre semana, RTVE ha preferido trasladarlo definitivamente a la noche de los miércoles.
Con los datos sobre la mesa, los responsables de programación han buscado un revulsivo potente para conectar con un público más adulto y elevar la cuota media del domingo. La elección de 'Anatomía de un instante' no es casualidad. Justo en la víspera del 45º aniversario del intento de golpe de Estado, La 1 ofrece este formato de alto valor histórico. La parrilla queda estructurada de forma ininterrumpida arrancando a las 22:00 con el primer capítulo, encadenando las siguientes tres entregas hasta las 00:10, y rematando la jornada a las 00:50 con el contenedor de cine y la película temática sobre el mismo acontecimiento.
El relato humano y político de los tres hombres que no se escondieron

La base de esta ambiciosa miniserie es el conocido libro homónimo escrito por Javier Cercas. La trama central disecciona el golpe del 23 de febrero de 1981, pero lo hace desde una perspectiva muy particular. El foco principal está puesto en los tres únicos dirigentes políticos que se negaron a tirarse al suelo cuando los militares armados irrumpieron a tiros en el hemiciclo del Congreso. Hablamos de Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y Manuel Gutiérrez Mellado.
La dirección corre a cargo de Alberto Rodríguez, un experto en atmósferas tensas, que firma el guion junto a Rafael Cobos y Fran Araújo. Esta alianza ha estructurado la historia en cuatro bloques muy definidos.
El primero nos cuenta el ascenso meteórico de Suárez, desde sus inicios vendiendo electrodomésticos hasta liderar la transición y ganarse enemistades. El segundo capítulo se centra en Carrillo, su regreso clandestino a España y su tensa negociación para legalizar el Partido Comunista. La tercera entrega está dedicada a Gutiérrez-Mellado y su difícil papel para democratizar el ejército enfrentándose al odio de sus compañeros de armas, mientras que el cuarto y último episodio pone el foco en los golpistas y los entresijos de su posterior juicio.
Un recorrido de premios que culminó con un estreno institucional

Antes de llegar hoy a La 1, 'Anatomía de un instante' ya venía con los deberes hechos y un currículum envidiable. En su plataforma de origen firmó el mejor arranque de una serie original en los últimos tres años. El dato más revelador es que el 85% de las personas que empezaron el primer capítulo se quedaron hasta el final de la serie, un nivel de fidelidad muy difícil de conseguir hoy en día. Además, la conversación en redes sociales la catapultó al top de lo más comentado durante su semana de lanzamiento.
A nivel de crítica, el recorrido por festivales ha sido impecable. Arrancó en San Sebastián, pasó por Roma y arrasó en el Serielizados de Barcelona como mejor serie nacional. En Almería sumó premios a mejor miniserie, actor y creador, y la industria la respaldó con el premio Forqué a mejor serie de ficción y cinco nominaciones a los Feroz. Pero quizás el hito más llamativo fue el día de su presentación. La ficción hizo historia al estrenarse dentro del propio Congreso de los Diputados, contando en el patio de butacas con autoridades como el presidente del Gobierno y la presidenta de la cámara baja.
El arduo proceso de Álvaro Morte para encarnar al expresidente
Uno de los grandes atractivos del proyecto es ver a actores muy reconocidos en papeles radicalmente distintos. El trío protagonista está formado por Eduard Fernández, Manolo Solo y Álvaro Morte. Este último es quien asume el difícil reto de dar vida a Adolfo Suárez. El actor confesó que al principio sentía un rechazo absoluto hacia el papel porque no encontraba ninguna similitud física con el político. Sin embargo, las directoras de casting fueron determinantes para convencerle, asegurándole que “No buscamos el parecido físico, buscamos que se respire su energía, y eso sí lo puedes hacer tú”.
El trabajo de preparación fue exhaustivo. Morte consumió todo el archivo audiovisual disponible para separar al personaje público del hombre que gobernaba desde su despacho. Además de contar con la ayuda de Carlos Latre para captar la esencia del político, tuvo que modificar por completo su forma de hablar debido a un problema mandibular que padecía Suárez. Sobre este proceso técnico, el actor detalló que “Cambié no solo el timbre, sino también las líneas tonales”.

