Un San Valentín de bolsillos ajustados y españoles que prefieren el móvil a sus parejas

Este San Valentín se presenta con menos gasto medio, más compras por móvil y una creciente influencia de la inteligencia artificial en la elección de los regalos y de las pantallas en las crisis de pareja.

Este 14 de febrero vuelve a subir puestos en 2026 como una de las grandes fechas del calendario comercial en España, pero el retrato del consumo poco tiene que ver con el de hace una década. La combinación de inflación persistente, las nuevas prioridades emocionales y una digitalización acelerada está transformando tanto el cuánto como el cómo se gasta en San Valentín.

Los datos apuntan a un escenario donde los pequeños detalles ganan terreno a los grandes regalos, el móvil se consolida como el gran escaparate de compra y la inteligencia artificial empieza a colarse en las decisiones de consumo.

Según el último estudio de Gelt, elaborado a partir de una encuesta a más de 1.200 personas en España, un 57 % de los españoles tiene previsto celebrar San Valentín con algún detalle para su pareja este 2026, pero con un presupuesto muy contenido: más de la mitad gastará menos de 50 euros y solo un 4 % superará los 150 euros.

Publicidad

El 15 % no realizará ninguna compra y un 11 % aún duda si celebrarlo. Lejos de los grandes regalos y del gasto impulsivo, la tendencia apunta a un consumo más práctico, de última hora y con presupuestos ajustados", comenta Guillermo Peña, Global Revenue Director de la compañía responsable del informe.

Una pareja en San Valentín
Una pareja en San Valentín | Fuente: Freepik

La improvisación es otro de los rasgos dominantes de la campaña. Siete de cada diez compradores decide qué adquirir durante la semana previa al 14 de febrero, frente a apenas un 5 % que planifica con más de dos semanas de antelación. La visibilidad en el tramo final de la campaña, las promociones y la capacidad de activar el impulso en cuestión de días se vuelven, por tanto, clave para marcas y comercios que aspiran a captar este gasto.

Vale, pero, ¿qué se regala? Pues, según las encuestas, vuelven a triunfar los bombones, los chocolates y los dulces estacionales, que encabezan las preferencias con un 33 %. Le siguen las experiencias —cenas, spa, escapadas—, que representan el 21 %, y la perfumería y los estuches de cosmética concentran el 15 %. Por su parte, la moda, joyería y accesorios se quedan en el 11 %.

Y, en las cenas, prácticamente la mitad de los encuestados afirma que prefiere comprar menos cantidad pero de mayor calidad para celebrar la fecha, y un 30 % busca opciones más saludables, como productos con menos azúcar, alto contenido en cacao o sin alcohol. Un 24 % se mantiene fiel a los clásicos asociados a la cita.

Pero ahí están los que no van a celebrarlo aunque estén en pareja, claro. De hecho, dos de cada tres españoles percibe el 14 de febrero como una fecha "excesivamente comercial", mientras que uno de cada cinco alude directamente a la falta de presupuesto.

El comercio online sí despunta en San Valentín

En cualquier caso, aunque el gasto medio se modera, San Valentín 2026 se perfila como una de las semanas más dinámicas del año para el comercio electrónico. Otro informe del marketplace de regalos Flowwow, elaborado junto a Admitad Data, apunta a que San Valentín acabe registrando un crecimiento del 5 % en número de pedidos y del 12 % en volumen de ventas respecto a 2025. La plataforma anticipa, además, duplicar el número de pedidos de regalos en España este año.

El 85 % de los pedidos incluirán dedicatorias, aunque otros perfiles optarán por la inteligencia artificial tanto para hacerlas como para conseguir ideas. Se prevé que una parte significativa de los regalos y los planes para San Valentín se hayan elegido ya en 2026 a partir de sugerencias de asistentes de IA, lo que no resulta extraño en un país que ya se encuentra entre los líderes europeos en uso de inteligencia artificial, con cerca del 40 % de la población utilizando ya alguna herramienta de este tipo y alrededor del 4 % del tráfico global de plataformas como ChatGPT procedente de usuarios españoles.

Publicidad
Los bombones vuelven a ser el regalo estrella en San Valentín
Los bombones vuelven a ser el regalo estrella en San Valentín | Fuente: Freepik

Sin embargo, lo clásico también resiste. El año pasado, donde las ventas en España crecieron un 264 % y el número de pedidos se multiplicó por más de cinco entre el 12 y el 15 de febrero, la mayoría de los pedidos por San Valentín fueron flores.

El móvil es, lógicamente, el dispositivo rey en este tipo de compras. Los consumidores consultan, comparan, canjean promociones y cierran la compra sin salir de la pantalla que llevan en el bolsillo, lo que obliga a los comercios a adaptar sus experiencias a un entorno radicalmente móvil con páginas rápidas, procesos de pago simplificados y ofertas capaces de destacar en un feed saturado.

Las pantallas, rivales del amor y de San Valentín

Pero, igual que las pantallas son muy útiles para algunas cosas, también torpedean el amor. El estudio 'Intimidad y Pantallas' de Pikolin, basado en 500 personas de entre 25 y 65 años que conviven en pareja, deja claro que el dormitorio sigue siendo el principal espacio de intimidad de las parejas, pero está cada vez más invadido por dispositivos.

Casi el 70 % de las parejas utiliza pantallas en la cama antes de dormir y, en el 60 % de los casos, la última luz que se apaga en el dormitorio es la de un dispositivo digital. Casi el 40 % de los españoles cree que su pareja prefiere el móvil antes que a ellos para desconectar al final del día, una percepción que sube al 45 % entre los más jóvenes. Uno de cada tres reconoce que no suele conversar con su pareja antes de acostarse, mientras casi la mitad mira el móvil con la otra persona al lado.

TUS VIEJOS MÓVILES PUEDEN SER CENTROS DE DATOS POR MUY POCO DINERO
Una persona con un teléfono móvil | Fuente: Freepik

El impacto emocional de este hábito es preocupante. La mitad de los encuestados afirman sentirse invisibles cuando sus parejas usan el móvil en la cama, el 37 % reconoce sentir culpa por dedicar más tiempo a la pantalla que a la relación y uno de cada tres se va a dormir con la sensación de haber sido ignorado. Es más, el 43 % de los encuestados reconoce haber discutido en alguna ocasión por el uso del móvil en la cama, una cifra que alcanza el 61 % entre las parejas jóvenes.

De nuevo casi la mitad considera que las pantallas suponen una barrera directa para la intimidad y el sexo, especialmente entre los menores de 35 años. Y, con todo, la contradicción es evidente: el 62 % desearía un dormitorio libre de pantallas y el 64 % admite que sabe que el móvil perjudica la calidad del tiempo en pareja, pero mantiene este tipo de hábitos.

Publicidad