El apagón de Lamine Yamal ante los gigantes: por qué la joya de Flick desaparece en las citas clave

El Barcelona de Hansi Flick vive un momento de gran eficacia, pero la joya de su corona, Lamine Yamal, afronta un dilema inesperado. Pese a firmar los mejores números de su carrera, el joven internacional se ha quedado en blanco en prácticamente todos los duelos de máxima tensión este curso.

Lamine Yamal atraviesa una paradoja que empieza a preocupar en el entorno del Barça. El rendimiento de la perla culé se desvanece cuando el nivel del rival sube, dejando una sensación de vacío en las noches donde más se le necesita.

Aunque el sistema de Hansi Flick ha potenciado su capacidad de cara a puerta, los datos reflejan que su luz se vuelve débil en los escenarios de mayor presión. Esta temporada, su facilidad para ver portería es indiscutible frente a rivales de la zona media y baja, pero el muro aparece en cuanto se cruza con los aspirantes a títulos.

El contraste de los números goleadores de Lamine Yamal esta temporada

Los datos generales de la temporada de Lamine Yamal son, sobre el papel, espectaculares. El atacante está registrando las estadísticas más goleadoras de su trayectoria profesional, superando cualquier registro anterior.

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De hecho, Lamine Yamal llegó al reciente duelo en el Metropolitano en el punto más alto de su carrera, encadenando cinco partidos consecutivos marcando. Su confianza parecía indestructible y su fútbol fluía con una naturalidad pasmosa. Sin embargo, toda esa inercia positiva se frenó en seco al pisar el césped de los grandes estadios.

La lista de víctimas del internacional español incluye nombres como el Elche, Mallorca, Oviedo, Alavés, Rayo Vallecano o Copenhague. Son equipos que no han sabido frenar su desborde ni su disparo. Pero la realidad cambia drásticamente cuando se analiza su hoja de servicios frente a la élite. En los partidos contra el Real Madrid, Atlético de Madrid, PSG, Chelsea, Athletic Club o Real Sociedad, la casilla de goles de Lamine Yamal se mantiene a cero. Incluso en duelos de rivalidad local, como el derbi ante el Espanyol, el jugador no logró tener el peso esperado en el marcador.

El muro defensivo de Yamal y la desconexión en las derrotas

El pasado jueves en Madrid se vivió el último capítulo de esta tendencia. El planteamiento de Diego Simeone anuló por completo a la estrella blaugrana. El lateral italiano Ruggeri se convirtió en su sombra, aplicando una marca pegajosa que secó cualquier intento de desequilibrio. Fue un ejercicio de resistencia colectiva que dejó a Yamal sin opciones de participar con peligro. En el Metropolitano no hubo rastro de sus regates eléctricos ni de sus pases filtrados; solo se vio a un jugador frustrado por la falta de espacios.

El apagón de Lamine Yamal ante los gigantes: por qué la joya de Flick desaparece en las citas clave
Lamine Yamal Fuente: Agencias

Esta desconexión no es un hecho aislado. En las derrotas sufridas en Londres ante el Chelsea o en Anoeta frente a la Real Sociedad, la aportación de Yamal fue muy pobre para lo que se espera de un futbolista de su talla. Con 18 años recién cumplidos, la exigencia sobre sus hombros ya es la de un veterano. Ha demostrado que tiene nivel para decidir partidos, y por eso mismo, el barcelonismo le reclama que dé un paso adelante cuando el equipo sufre. En los momentos donde el Barcelona ha caído, su ausencia en el juego ha sido uno de los factores determinantes de la hecatombe.

El fútbol europeo ya conoce de sobra los trucos y movimientos de Lamine Yamal. Los grandes defensas del planeta han tomado nota y preparan un armamento específico para detenerle. Ya no disfruta de la sorpresa de sus primeros meses; ahora se enfrenta a ayudas defensivas constantes y vigilancias estrechas. Cuando el nivel técnico del oponente es parejo al suyo, el joven extremo sufre para encontrar el camino.

No se trata de falta de calidad, sino de madurez competitiva en escenarios críticos. Hansi Flick confía plenamente en él, pero sabe que el siguiente paso en su evolución debe ser aparecer en las grandes citas. El Barcelona necesita que su jugador más diferencial aprenda a romper los sistemas que están diseñados exclusivamente para anularle. Solo así dejará de ser una estrella intermitente para convertirse en el líder que el club busca para dominar Europa.

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