Eurovisión toca fondo: Cancela su gira ‘in extremis’ y confirma que el 70º aniversario es un drama

Se suponía que iba a ser la fiesta del siglo. El 70º aniversario del festival más longevo de Europa. Purpurina, historia y música. Pero la realidad es que Eurovisión hace aguas y ya no saben cómo tapar las vías. Este viernes 13 —fecha controversial donde las haya—, la organización ha soltado la bomba: la gira de conciertos, esa que nos vendieron como la experiencia definitiva para los fans, se ha cancelado.

El Festival de la Canción de Eurovisión no gana para disgustos. Lo que debía ser una celebración histórica por su 70º aniversario se está convirtiendo, semana tras semana, en una pesadilla de gestión y reputación. La última estocada ha llegado este viernes, 13 de febrero, con un anuncio que ha dejado helados a los seguidores del certamen: la cancelación fulminante de su gira de conciertos. Lo más desconcertante del asunto es que la decisión se ha tomado apenas siete días después de haber puesto las entradas a la venta.

El llamado Live Tour se presentó ante el público como una oportunidad de oro para revivir la nostalgia del festival, pero la realidad ha sido bien distinta. Martin Green, director del certamen, ha sido el encargado de poner voz a esta “difícil decisión” de posponer los conciertos en directo. Según el directivo, la organización se ha topado con un muro difícil de escalar. “Nos hemos encontrado con retos imprevistos”, ha confesado Green, admitiendo que ni los productores ni los promotores han tenido la capacidad de maniobra necesaria para sacar adelante el proyecto.

Esta cancelación no es un hecho aislado, sino el síntoma de una enfermedad mucho más grave que padece Eurovisión este año. La crisis de confianza es total, especialmente tras la cuestionada permisividad de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) con la participación de Israel. Lo que iba a ser un desfile de estrellas de la talla de Johnny Logan, Lordi, Verka Serduchka o Helena Paparizou, se ha quedado, por ahora, en un listado de nombres en un papel que no llegará a subirse al escenario.

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El laberinto de los reembolsos y la falta de fechas para The Eurovision Live Tour 2026

El laberinto de los reembolsos y la falta de fechas para The Eurovision Live Tour 2026
El laberinto de los reembolsos y la falta de fechas para The Eurovision Live Tour 2026 | Fuente: Eurovisión

Ante el caos generado, la organización ha tenido que reaccionar de forma inmediata para calmar las aguas entre los fans que ya habían desembolsado su dinero. Han confirmado que se procederá al reembolso íntegro de las entradas, una gestión obligatoria para intentar salvar mínimamente la imagen de la marca. Sin embargo, el problema de fondo persiste: no hay una fecha alternativa en el horizonte. Los equipos de trabajo se aferran a la esperanza de relanzar el tour cuando puedan “garantizar la experiencia” que los seguidores merecen, pero el pesimismo es palpable en el sector.

El comunicado oficial emitido para explicar este parón es un reflejo de la tensión que se vive en las oficinas de la UER. “Lamentamos anunciar que hemos tomado la difícil decisión de posponer la gira en vivo del Festival de la Canción de Eurovisión 2026. Nos hemos encontrado con retos imprevistos que, a pesar de los mejores esfuerzos de nuestro equipo, los productores y promotores no hemos podido resolver. A los miles de fanáticos que compraron entradas, gracias, nos aseguraremos de que se les reembolse el importe íntegro lo antes posible”, reza el texto íntegro.

Comunicado
Comunicado de Eurovisión - Fuente: X

Pese a los intentos por desviar la atención hacia la gala de mayo en Viena, el daño ya está hecho. La organización insiste en que su objetivo sigue siendo ofrecer un espectáculo “increíble”, pero los números dicen lo contrario. El 70º aniversario contará con la participación de solo 35 delegaciones. Para encontrar una cifra tan baja de países participantes hay que remontarse al año 2003, un dato demoledor que evidencia el aislamiento que sufre el certamen en la actualidad.

La brecha política que fractura el festival

La brecha política que fractura el festival
La brecha política que fractura el festival | Fuente: Eurovisión

El origen de este declive en “Eurovisión” tiene una fecha clave: el 4 de diciembre de 2025. Durante la 95ª Asamblea General de la UER, se decidió mantener a Israel en la competición a pesar del contexto del genocidio en Gaza. Esa votación fue el detonante que provocó una estampida de delegaciones históricas. España, a través de RTVE y bajo la presidencia de José Pablo López, fue de las primeras en anunciar su retirada, una postura que pronto fue secundada por los Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia.

La postura de España ha sido especialmente tajante. Desde RTVE no solo se ha rechazado participar en el evento, sino que se ha confirmado que no se emitirá ninguna de las semifinales ni la gran final de mayo. Esta decisión supone un golpe financiero y de audiencia crítico para el festival, ya que España forma parte del denominado “Big Five”, el grupo de países que más aporta económicamente a la organización de “Eurovisión”.

La desafección no solo ha llegado desde las instituciones, sino también desde los propios protagonistas de la historia del festival. Voces autorizadas como la de Salvador Sobral, ganador en 2017, han sido extremadamente duras con la gestión de la UER. “Esta cobardía política que tenemos es consistente con la cobardía institucional de las instituciones públicas”, sentenció el portugués, sumándose a las críticas de otros ganadores como Nemo o Emmelie de Forest.

Un aniversario bajo mínimos en Viena

Un aniversario bajo mínimos en Viena
Un aniversario bajo mínimos en Viena | Fuente: Eurovisión

A pesar de los esfuerzos desesperados de la UER por sumar a países como Bulgaria, Rumanía y Moldavia para rellenar el hueco dejado por las bajas, el ambiente que rodea a la edición de 2026 es de absoluta incertidumbre. El comunicado de la organización intenta mantener el tipo afirmando que “los espectáculos del 70º aniversario se celebrarán con 35 artistas increíbles que actuarán ante audiencias con entradas agotadas en Viena y cientos de millones de espectadores en todo el mundo”.

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No obstante, la realidad a pie de calle en países como Bélgica o Portugal muestra un descontento social creciente. Muchos seguidores consideran que el festival ha perdido su esencia de unión a través de la música al ignorar las peticiones de expulsión de Israel que se realizaron mediante escritos que solicitaban incluso una votación secreta para decidir su permanencia.

Los países que sí estarán presentes en esta accidentada edición son: Albania, Armenia, Australia, Austria, Azerbaiyán, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Georgia, Alemania, Israel, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Moldavia, Montenegro, Rumania, Noruega, Polonia, Portugal, San Marino, Serbia, Suecia, Suiza, Ucrania y Reino Unido.

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