La tensión acumulada en el seno del Al Nassr ha comenzado a rebajarse tras confirmarse que Cristiano Ronaldo volverá a vestirse de corto esta tarde en Al Hofuf. El portugués ha dado por terminada una huelga de dos partidos que ha mantenido en vilo a la Saudi Pro League y que se originó por sus profundas discrepancias con el Fondo Soberano Saudí (PIF).
El conflicto estalló de forma pública cuando el organismo que controla los principales clubes del país facilitó el fichaje de Karim Benzema por el Al Hilal, el gran rival histórico del equipo de Ronaldo. El atacante luso interpretó este movimiento como un trato de favor institucional hacia el actual líder de la competición, considerando que se estaba rompiendo la igualdad de oportunidades necesaria para el crecimiento del torneo.
Cristiano Ronaldo y Al Nassr encuentran una solución y ponen fin a la huelga
Durante los días de ausencia, la respuesta de la liga fue contundente para marcar territorio frente a su máxima estrella. "Ningún individuo, por importante que sea, determina decisiones más allá de su propio club", afirmaron desde la organización.
Sin embargo, el impacto mediático del desplante de Ronaldo ha obligado a todas las partes a buscar una salida negociada para evitar que el daño a la imagen del fútbol saudí fuera irreversible. El jugador se arriesgaba a sanciones graves si acumulaba una tercera ausencia injustificada, un escenario que se ha evitado al integrarse ayer en la expedición que viajó para enfrentarse al Al Fateh.

Curiosamente, el Al Nassr ha sabido gestionar la crisis en el plano puramente deportivo. Durante los dos encuentros en los que Cristiano Ronaldo se negó a participar, ante el Al Riyadh y el Al Ittihad, el equipo logró sendas victorias por 0-1 y 2-0 respectivamente. Estos resultados han permitido al club mantener el pulso en la clasificación, aunque el Al Hilal tampoco ha fallado en sus compromisos. De este modo, el regreso de Ronaldo se produce con el equipo a una distancia de cuatro puntos respecto al liderato, la misma diferencia que existía antes de que comenzara su huelga particular.
Consecuencias internas de la protesta de Cristiano Ronaldo
Más allá de las razones deportivas o de su descontento por el mercado de fichajes, la prensa local asegura que el portugués ha utilizado su influencia para lograr mejoras estructurales dentro del Al Nassr. Entre los logros que se le atribuyen a esta medida de presión destaca la liquidación de todos los pagos pendientes que el club mantenía con sus empleados, una causa que el propio jugador añadió a su pliego de quejas. Además, el entorno del club indica que se están produciendo cambios significativos en la directiva para profesionalizar la gestión y atender las demandas del capitán.
El regreso de hoy es, también, la confirmación de una tregua necesaria en una liga que no puede permitirse tener a su principal embajador fuera de combate por motivos extradeportivos. Tras el viaje a Al Hofuf, todas las miradas estarán puestas en el rendimiento del número siete, cuya influencia en el fútbol árabe sigue siendo absoluta tanto dentro como fuera de los estadios.







