El 13 de febrero de 1869 se marcó el primer gol de nuestra historia en suelo jerezano, adelantándose décadas al relato oficial del fútbol español. Este hallazgo documental posiciona a Jerez de la Frontera como la verdadera cuna del balompié nacional, desafiando la hegemonía histórica de Huelva o las minas de Riotinto.
La ciudad de Jerez conmemora el aniversario de una fecha que redefine el nacimiento del deporte rey en la península ibérica.
El Ayuntamiento de Jerez se prepara para celebrar que el primer partido de fútbol jugado en España tuvo lugar en sus tierras hace más de siglo y medio. Mientras que la creencia popular situaba los inicios de este deporte a finales del siglo XIX en contextos mineros, las crónicas locales confirman que fue en 1869 cuando la colonia británica residente en la ciudad jerezana organizó el primer encuentro documentado.
La investigación que tumba el mito de Riotinto
Durante décadas, el Recreativo de Huelva ha ostentado el título honorífico de "Decano" y cuna del fútbol, pero los archivos municipales de Jerez cuentan una historia diferente. El hallazgo de crónicas que datan del 13 de febrero de 1869 sitúa la práctica del balompié en el hipódromo jerezano mucho antes de que se fundaran los clubes históricos que todos conocemos. Fue un duelo entre marinos ingleses y trabajadores locales que cambió el destino del deporte.
Esta revelación no pretende restar mérito a los clubes onubenses, pero sí poner justicia histórica sobre un evento que quedó sepultado por el tiempo. Lo que ocurrió en Jerez fue una explosión deportiva espontánea fruto de la pujante industria del vino y la conexión directa con el Reino Unido. Los historiadores locales han trabajado duro para validar estos documentos que hoy permiten a la ciudad reclamar su lugar en el podio del fútbol mundial.
El papel fundamental de la industria del Jerez
No es casualidad que fuera en esta ciudad donde el balón empezara a rodar, dada la enorme influencia de las familias bodegueras británicas en la zona. Estos empresarios no solo trajeron su capital, sino también sus costumbres sociales y sus juegos, convirtiendo a Jerez en un laboratorio deportivo único en la España de mediados del siglo XIX. El fútbol fue, en sus inicios, una curiosidad exótica que fascinó a la burguesía local.
La presencia de ingenieros y comerciantes ingleses facilitó que el reglamento de la recién nacida Football Association llegara a las bodegas antes que a las minas. Es fascinante pensar que los primeros regates en España se dieron entre barricas y viñedos, bajo el sol andaluz, mucho antes de que se convirtiera en un fenómeno de masas. Jerez celebra ahora esa herencia cultural que une el vino con la pasión por el balón.
Un aniversario para reivindicar el patrimonio deportivo
La conmemoración del 13 de febrero no es solo un acto institucional, sino una estrategia para posicionar a la ciudad como destino de turismo deportivo e histórico. El consistorio ha organizado una serie de eventos que pretenden devolver el protagonismo a Jerez en la cronología del fútbol español. Se trata de una efeméride que debería aparecer en todos los libros de texto deportivos de nuestro país.
El orgullo de los jerezanos ante este hecho es palpable, ya que refuerza la identidad de una ciudad que siempre ha estado a la vanguardia de las tendencias europeas. Reivindicar que el fútbol nació aquí es una forma de honrar a aquellos pioneros que, sin saberlo, estaban iniciando la mayor religión laica de España. La historia, a veces, solo necesita que alguien se atreva a leer los archivos con ojos nuevos para ser reescrita.
Del hipódromo a los estadios de la élite actual
Aquel primer encuentro se disputó en el antiguo hipódromo de la ciudad, un espacio que servía de punto de encuentro para la alta sociedad y los extranjeros. Resulta curioso imaginar ese escenario donde caballos y futbolistas compartían espacio en una mezcla de elegancia y esfuerzo físico. Fue el germen de una pasión que hoy mueve millones de euros y sentimientos, pero que empezó como un simple pasatiempo de domingos.
La evolución desde aquel 1869 hasta el fútbol profesional que conocemos hoy ha sido vertiginosa, pero la esencia del juego permanece intacta. Jerez quiere que este aniversario sirva para recordar que el espíritu del fútbol reside en el encuentro entre culturas y en la superación física. Aquellos ingleses que pateaban un balón de cuero en Cádiz no podían imaginar que su legado llegaría a cada rincón del planeta.
Jerez: donde el vino y el balón hicieron historia
Con este reconocimiento oficial, Jerez añade una joya más a su ya extenso patrimonio cultural y etnográfico. Además del flamenco, los caballos y el vino, ahora puede presumir de ser la cuna del balompié nacional con pruebas documentales irrefutables. Este 13 de febrero, la ciudad no solo celebra un partido, sino el nacimiento de una tradición que define la forma de vida de millones de españoles.
El reto ahora es que las instituciones nacionales del fútbol, como la RFEF, asimilen esta fecha como el punto de partida oficial del deporte en España. Al final del día, la historia no es de quien la cuenta primero, sino de quien aporta las mejores pruebas para sostenerla. Jerez ya ha puesto las suyas sobre la mesa, y el marcador histórico parece estar claramente a su favor en este inicio de 2026.







