Cerveza, cerveza sin alcohol, consumo, hostelería, producción y economía. Estos conceptos definen el actual panorama de un sector en España que se ha convertido en un pilar fundamental para la riqueza nacional.
La cerveza ya no se entiende en nuestro país únicamente bajo el prisma del grado alcohólico; el consumo se ha diversificado de tal forma que la cerveza sin alcohol ha pasado de ser un producto en crecimiento, un motor total para la hostelería.
La robustez de la producción española y su impacto directo en la economía sitúan a España en una posición de privilegio dentro del marco internacional, transformando un hábito social en una industria de vanguardia que factura miles de millones de euros cada año.
El crecimiento del segmento denominado 'NoLow' ha sido fulgurante. España concentra ya una cuarta parte de todo el consumo de cerveza sin alcohol en Europa, una cifra que demuestra que el estigma de pedir una 'SIN' en el mostrador ha desaparecido por completo.
ESPAÑA LIDERA EL MERCADO EUROPEO DE LA CERVEZA SIN ALCOHOL CON EL 25% DEL VOLUMEN
En el último ejercicio, las ventas aumentaron un 4%, impulsadas por una oferta cada vez más variada y de mayor calidad. Ya no se trata de una opción de compromiso; para muchos ciudadanos, es la primera elección debido a la mejora en los procesos de elaboración que permiten mantener el sabor original.
Un dato revelador del informe del sector es que beber cerveza sin alcohol no excluye el consumo de la tradicional. El 90% de los consumidores de variedades SIN también toma cervezas con alcohol en otros momentos.

Esto indica que el producto se ha integrado en la rutina diaria como una herramienta de disfrute responsable. El éxito es tal que ha propiciado el nacimiento de proyectos específicos como Cerveza Mica, la primera cervecera orientada a la producción de variedades sin alcohol en España, aprovechando un escenario donde la demanda no deja de crecer y los consumidores exigen productos premium.
LA APORTACIÓN DE LA CERVEZA A LA RIQUEZA NACIONAL Y LA CREACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO
Este auge se produce en un país que se ha consolidado como el segundo mayor productor de cerveza de Europa, solo por detrás de Alemania. Con una producción de 41 millones de hectolitros, España ha superado a potencias históricas como Polonia y el Reino Unido.
La relevancia económica de esta industria es masiva: el sector cervecero aporta 17.200 millones de euros a la riqueza nacional, lo que supone el 1,3% del PIB. Además, su contribución a las arcas públicas mediante impuestos directos e indirectos supera los 6.500 millones de euros anuales, lo que demuestra su importancia para la estabilidad financiera del país.
En términos de empleo, la cerveza es un motor fundamental, especialmente en el sector servicios. Actualmente, la industria emplea a más de 540.000 personas, y dos de cada tres puestos de trabajo se concentran en la hostelería. Por cada empleo directo en las fábricas de cerveza, se generan 1,5 puestos adicionales en la economía general. Esta presencia explica por qué la buena salud de las variedades SIN es vital para los bares y restaurantes de barrio, donde estas cervezas ocupan un lugar cada vez más relevante en la carta, dejando de ser una opción secundaria para convertirse en un producto estrella de alta rentabilidad.
El sector cervecero aporta 17.200 millones de euros a la riqueza nacional, el 1,3% del PIB

EL PERFIL DEL CONSUMIDOR DE CERVEZA SIN ALCOHOL: MAYORES DE 65 AÑOS Y HOGARES DE CLASE MEDIA
El estudio de Cerveceros de España indica que más de 4 de cada 10 españoles consume cerveza sin alcohol de forma habitual. La mitad de ellos lo hace por responsabilidad al volante, pero una parte creciente lo asocia simplemente al placer de socializar sin los efectos del alcohol.
Universidades internacionales como Harvard ya observan con interés este modelo español, definido por los expertos como una fuerte cultura de la moderación. A diferencia de otros países donde el consumo de alcohol es más explosivo, en España la cerveza es un acompañante natural de la comida y el encuentro familiar.
El análisis por hogares también ofrece matices interesantes sobre la penetración del producto. Aunque el consumo en casa sufrió un ligero ajuste en el último año, la cerveza SIN sigue representando el 16,1% del volumen total comprado por las familias. El perfil del consumidor más fiel corresponde a hogares de nivel socioeconómico medio y, especialmente, a los mayores de 65 años, que llegan a consumir casi 6 litros por persona al año. Por regiones, Extremadura lidera la lista de consumo por habitante, seguida muy de cerca por Andalucía, Madrid y Galicia, demostrando que la preferencia por la cerveza sin alcohol es un fenómeno transversal que recorre toda la geografía española sin distinción de climas o tradiciones locales.
LAS MARCAS DE CERVEZA BUSCAN ATRAER A LOS JÓVENES CON NUEVOS SABORES
A pesar del éxito general, el sector tiene todavía un reto por delante: captar al público más joven. Actualmente, los jóvenes independientes y las parejas jóvenes sin hijos son los que menos cerveza SIN consumen, con apenas un 3,5% del volumen total. Las marcas están redoblando sus esfuerzos en innovación para conectar con el público joven, el sector ofrece nuevos variedades, con nuevos sabores más elaborados que encajan con su preferencia por el ejercicio y el bienestar por encima de las tradiciones antiguas.
La fabricación de cerveza en España alcanzó una cifra de negocios de 5.719 millones de euros, y una parte cada vez más importante de este total procede de la inversión en I+D para las variedades SIN. La tendencia hacia el bienestar parece imparable, y la industria española ha sabido posicionarse a la vanguardia. Con procesos que permiten desalcoholizar la cerveza manteniendo sus propiedades intactas, la meta es consolidar el dominio español en el mercado europeo. Se confirma así que es posible mantener el hábito de salir de cañas y disfrutar del mejor sabor sin necesidad de consumir alcohol.







