Álvaro Arbeloa ignora la puntería de Gonzalo García

La gestión de los minutos de Gonzalo García en el Real Madrid ha generado un debate creciente tras el naufragio del equipo en Lisboa. A pesar de que el delantero canterano ha demostrado una eficacia notable en este arranque de 2026, Álvaro Arbeloa decidió no contar con él en una noche donde el conjunto blanco necesitaba gol de forma urgente.

Álvaro Arbeloa ignoró a Gonzalo García en el peor momento. Y es que el fútbol suele regirse por normas no escritas que dictan que, ante una situación de derrota inminente, la presencia de un delantero con gol es la solución más lógica. Sin embargo, en la derrota ante el Benfica, Álvaro Arbeloa prefirió agotar los cambios con otros perfiles mientras el equipo se desplomaba en la clasificación de la Champions.

Gonzalo García, que ya suma cinco goles en lo que va de año, presenció desde el banquillo cómo las opciones de evitar el 'playoff' se esfumaban sin recibir la oportunidad de saltar al campo. Esta decisión resulta difícil de explicar para una afición que ha visto en el canterano a uno de los pocos futbolistas capaces de agitar los partidos en momentos de espesura ofensiva.

Gonzalo García desaparece de los planes a pesar de su rendimiento

La trayectoria de Gonzalo en este 2026 describe un camino inverso a su productividad. Tras un debut esperanzador con el nuevo técnico, donde incluso logró marcar, su presencia en las alineaciones se ha ido diluyendo hasta volverse casi testimonial.

Publicidad

Resulta paradójico que el cuarto máximo goledor de la plantilla blanca haya pasado de ser titular a disputar apenas ratos residuales contra el Mónaco o en La Cerámica. Ni siquiera la salida de Endrick hacia su selección o la falta de alternativas puras en el área han servido para que el joven atacante recupere el protagonismo perdido. El entorno del jugador apunta a unas ligeras molestias en la rodilla, pero su presencia constante en las convocatorias indica que estaba disponible para ayudar cuando el equipo más lo necesitaba.

Álvaro Arbeloa ignora la puntería de Gonzalo García Fuente: Agencias
Gonzalo García en un partido con el Real Madrid Fuente: Agencias

Las estadísticas de Gonzalo García en las últimas semanas son difícilmente mejorables para un futbolista de su rol. Comenzó el año con un triplete frente al Betis que puso al Santiago Bernabéu en pie y fue el autor del gol que dio esperanzas al equipo en la final de la Supercopa ante el Barcelona. Incluso en los días más grises del grupo, como en el tropiezo ante el Albacete, el canterano dio la cara y encontró portería. A pesar de estos hitos, Arbeloa ha preferido apostar por la continuidad de Mastantuono o la recuperación de Rodrygo antes que dar confianza a un futbolista que ha demostrado tener el gol entre ceja y ceja. Esta pérdida de peso en el equipo llega en el momento más productivo de su corta carrera profesional.

Las rotaciones en el ataque blanco dejan sin espacio a la cantera

La consolidación de un once tipo por parte del entrenador ha cerrado las puertas a la meritocracia que Gonzalo parecía haberse ganado en el campo. Con Mbappé ocupando el eje del ataque y la jerarquía de los veteranos pesando en las decisiones de los cambios, el espacio para el canterano se ha reducido al mínimo.

El técnico ha buscado soluciones en nombres como Brahim o Cestero antes que acudir al rematador puro que pedía el partido en Portugal. Esta falta de minutos no solo frena la progresión de uno de los valores más seguros de la canrica blanca, sino que envía un mensaje de desconfianza hacia un jugador que siempre ha respondido con efectividad cada vez que ha tenido la oportunidad de pisar el área rival.

El Real Madrid afronta ahora el tramo decisivo de la temporada con la necesidad de recuperar la pegada que le ha faltado en las últimas jornadas europeas. La situación de Gonzalo García se ha convertido en una incógnita difícil de despejar: es el jugador con mejor promedio goleador por minuto de la plantilla en 2026, pero su participación es cada vez menor.

Si el equipo sigue mostrando problemas para cerrar los partidos y la dependencia de las individualidades de Mbappé se mantiene, la ausencia de un recurso como el madrileño seguirá siendo objeto de crítica. El fútbol se mide por goles y, hoy por hoy, el Madrid está dejando en el banquillo a uno de los hombres que mejor domina esa faceta.

Publicidad