El largo éxito de Arde Bogotá: 'Cowboys de la A3' cerca de los 3 años continuos en la lista de discos

Las ventas de Arde Bogotá abren una vía al resto del rock en España

Pocas veces un fenómeno es tan difícil de explicar como el de Arde Bogotá. La banda de Cartagena puede presumir de tener bajo el brazo dos discos exitosos y de haber agotado ya algunas arenas clave del país, o de pasearse por festivales como el Mad Cool. Pero si hay una señal clara de su éxito en el país es el éxito de Cowboys de la A3, que tiene 140 semanas entre los 100 discos más vendidos del país, y que actualmente ocupa el 61.

Es un dato importante, sobre todo porque han pasado casi 3 años desde el lanzamiento del disco, pero un puñado de hits, que incluyen canciones como 'Los Perros' o 'La Salvación', los ha mantenido presentes en los top de ventas. Se suma que han sabido aprovechar comercialmente espacios como la interpretación de una de sus canciones en Operación Triunfo o el lanzamiento de un sencillo ajeno al disco para relanzarlo.

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Sin embargo, si un dato explica la presencia permanente de Arde Bogotá en las listas es la venta de su disco en vinilo. La lista de Promusicae toma en cuenta la forma en que los oyentes consumen el disco, y dan más peso a la compra de un disco en formato físico que a un stream en plataformas. El disco, de hecho, ocupa el séptimo puesto en las listas de ventas de vinilos del año pasado y, aunque finalmente hay señales de agotamiento en sus ventas, como es de esperar tras tres años, el final de su gira internacional y la promesa de volver al estudio mantienen la buena salud comercial del grupo.

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Es llamativo que una banda con un sonido que se diferencia incluso de sus contemporáneos en el rock español —su sonido debe más a grupos como Héroes del Silencio que al indie— tenga un éxito de este nivel. Al mismo tiempo, es cierto que en España hay varios grupos de guitarras que han conseguido éxito comercial; allí están también en la lista de fin de año discos como Elige tu propia aventura de Carolina Durante y El Amor de la Clase que Sea de Viva Suecia.

UNA APUESTA PULIDA DE UNA MAYOR

Aunque no sean una parte clara del mainstream, confundir a Arde Bogotá con un proyecto underground sería un error. La banda tiene detrás el apoyo de una major como lo es Sony Music, y han sabido pasarse por tarimas importantes y mantener una presencia clara dentro de los espacios que hay en la televisión o las redes sociales. Al mismo tiempo, no hay duda de que se trata de una apuesta creada en base a buscar formas de conectar con su público.

Allí está la "rivalidad" con Alcalá Norte, un grupo en rápido crecimiento que tiene un estilo parecido, pero que de momento no ha lanzado un disco de la mano de una de las majors; también está el humor autocrítico con el que manejaron la presencia de una de sus canciones en Operación Triunfo o incluso la forma en la que se manejan en entrevistas.

Arde Bogotá en concierto en Madrid. Fuente: Agencias
Arde Bogotá en concierto en Madrid. Fuente: Agencias

En cualquier caso, es un proyecto interesante para las discográficas que siguen dando por muerto el rock. Es cierto que producir a una banda es más costoso que hacerlo con artistas solistas, esto sin contar la dificultad extra que viene de la mano de su puesta en escena, sobre todo en un año en el que por Madrid hubo conciertos de solistas con montajes tan pobres como el de Myke Towers, pero que claramente son más fáciles de organizar que el de una banda con guitarras, bajo y batería.

LAS VENTAS DE ARDE BOGOTÁ Y EL ROCK

En cualquier caso, al menos en España, el rock parece ir consiguiendo su pequeño espacio en las listas de éxito tras años en el exilio underground. Esta misma semana a Arde Bogotá los acompañan grupos como Fito y Fitipaldis, Extremoduro, Siloé, Carolina Durante o Viva Suecia. Además, hay grupos que, sin ser del género, forman parte del espectro alternativo, como el caso de Spanish Leather de Guitarricadelafuente o ¿Dónde es el After? de Rawayana.

Es una buena señal, pero también recuerda la importancia de cuidar el ecosistema del género. No es solo la presencia de las majors o de las tiendas de discos, sino del circuito de salas de conciertos en las diferentes ciudades del país, o de festivales enfocados en el talento local. Será clave para el futuro inmediato del género recuperar y proteger estos espacios, que en los últimos años han sido ignorados por las instituciones culturales.

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