Iñaki Urdangarin, el exmarido de la infanta Cristina, habla por primera vez de su relación con Ainhoa Armentia. Se conocieron en 2021 en un entorno laboral, en el despacho de abogados Imaz & Asociados en Vitoria. Para Urdangarin, era su primer trabajo remunerado tras obtener el tercer grado penitenciario.
En su libro, Iñaki Urdangarin define este encuentro como fundamental. Escribe que Armentia "supuso una energía nueva en mi vida". Y añade: "Con ella, el mundo había dejado de darme miedo para empezar, otra vez, a parecerme un desafío emocionante".
En aquel momento, su situación era extremadamente complicada. Aún no era plenamente libre; durante sus primeros meses en el bufete, debía pernoctar en la cárcel de Zaballa de lunes a jueves. No fue hasta junio de 2021, cuando se le aplicó un régimen más flexible, que pudo dormir en su domicilio. Su vida estaba bajo un microscopio, perseguido a diario por las cámaras.
Dentro de la oficina, sin embargo, encontraba un respiro. Y en ese espacio, la presencia de Ainhoa se volvió crucial. Iñaki Urdangarin explica que: "Cerca de ella, el pasado ya no pesaba con tanta rotundidad". Y reconoce: "Su cariño y su comprensión fueron claves para que pudiera encontrar el camino de mi reconstrucción".
Para entender la magnitud de este "nuevo mundo", hay que recordar el pasado que precedía a Iñaki Urdangarin

Iñaki Urdangarin fue condenado en el caso Nóos por delitos como prevaricación, malversación y fraude. La pena fue de 5 años y 10 meses de prisión. Entró en la cárcel de Brieva el 18 de junio de 2018 y recuperó la libertad, tras cumplir condena, el 8 de abril de 2024.
Durante ese proceso judicial y el encarcelamiento, su esposa entonces, la infanta Cristina, fue su apoyo constante. Él lo reconoce en el libro: la visitó en prisión "con una dignidad que siempre admiraré, sin límites, y siempre le estaré agradecido por ello".
Sin embargo, Iñaki Urdangarin explica que, durante ese tiempo, ambos "evolucionaron de manera distinta". Finalmente, tomaron caminos separados. Su divorcio se rubricó en diciembre de 2023. Sobre Cristina, el libro solo guarda palabras de respeto y cariño.
Asegura que "sigue siendo una parte importantísima de mi vida, alguien a quien quiero, admiro y respeto". La describe como la responsable de"haber sostenido nuestra familia con una fortaleza admirable". Y aclara que, a pesar del divorcio, mantienen una relación cordial:"Seguimos preocupándonos el uno por el otro, nos deseamos lo mejor, intentamos apoyarnos no solo como padres, sino como amigos".
La revelación pública de su relación con Ainhoa Armentia
La relación con Ainhoa Armentia saltó a la luz pública de manera brusca, en enero de 2022, cuando la revista Lecturas publicó fotografías de ambos paseando de la mano por la playa de Bidart, en Francia. Iñaki Urdangarin lamenta cómo se gestionó ese momento.
En sus memorias admite que su "mala gestión de los tiempos y de la comunicación hizo que el asunto fuera demasiado doloroso para todos. Y agrega que: "Hacer sufrir de nuevo a Cristina y a mis hijos jamás formó parte de mi idea de empezar de cero". También dedica palabras a sus cuatro hijos: Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene. Les agradece su"fortaleza silenciosa" en los años más duros y el"amor incondicional" que siempre le han dado. Son, afirma, sus "maravillosos" hijos.
Hoy, Iñaki Urdangarin parece haber encontrado cierta estabilidad

Con Ainhoa Armentia comparte, según describe, actividades cotidianas que "dan sentido a la vida", como practicar deporte, pasear por la naturaleza o hacer pequeñas escapadas. En su libro, no duda en definir su lugar en su vida actual: "Es una parte esencial de mi presente, ojalá de mi futuro y de mi felicidad actual". Escribe que cada paso que le tocó dar "era necesario para llegar exactamente hasta aquí, al momento vital en el que me encuentro hoy".
El propósito del libro no es una venganza. Es un acto de conciliación personal. "Necesitaba contar mi historia", afirma. Quiere mostrarse "así de vulnerable, así de imperfecto, con mis debilidades y mis fortalezas, con mis errores y mis aciertos". Su objetivo final es "cerrar definitivamente una etapa" y volver a "sentirme valioso".






