La esperada licencia 1C del nuevo Camp Nou parece estar cerca de hacerse realidad. En las oficinas del club se trabaja con la certeza de que el permiso llegará en las próximas semanas, aunque asumen que el calendario previsto inicialmente en otoño ha sufrido un desplazamiento de dos meses.
La directiva que encabeza Joan Laporta ha marcado el mes de febrero como el momento definitivo para que el estadio recupere su actividad con los cuatro sectores de la grada bajos y medios totalmente operativos.
El Barça recupera el Gol Nord: el Camp Nou llegará a los 62.000 asientos en febrero
El plan del club es que los próximos compromisos ligueros en casa sirvan de escenario para este salto de capacidad. Encuentros frente al Mallorca, el Levante o, en el escenario más conservador, el Villarreal a principios de marzo, son las fechas que se barajan para ver el coliseo azulgrana con una entrada significativamente superior a la actual.
Cabe recordar que la primera fase de ocupación se aprobó en octubre con un límite de apenas 26.000 personas, cifra que aumentó hasta las 45.000 en noviembre tras habilitarse la zona lateral. Ahora, el reto es completar el anillo inferior con la apertura del Gol Nord.

En cuanto al estado de las instalaciones, las noticias son positivas. Los trabajos correspondientes a los accesos y a la propia estructura de la grada norte están terminados. Según las últimas informaciones que se han conocido cerca al club culé, los operarios han logrado cerrar las aperturas que eran visibles en los aledaños de la zona más próxima a la Diagonal. Actualmente, la empresa constructora ha desplazado el grueso de su actividad a otras áreas del recinto, dejando la grada de Gol Nord lista para recibir al público en cuanto la documentación administrativa reciba el visto bueno municipal.
Los operarios ya han sellado los huecos exteriores en el sector de la Diagonal y la construcción se traslada ahora a otras zonas. La grada del Gol Nord está terminada y solo espera el permiso municipal para abrir sus puertas
El papeleo frena el avance del Barça: los motivos del retraso en el Camp Nou
Durante este periodo de más de un mes sin partidos en el estadio, el ritmo de construcción no se ha detenido. Los avances son visibles en la futura tercera grada y en los espacios dedicados a la zona de hospitalidad. Las dos anillas de palcos de lujo ya muestran sus primeros marcos y cristales, perfilando la silueta definitiva que tendrá el estadio. También se han instalado numerosas placas exteriores que conforman la nueva fachada cerámica del nuevo Camp Nou, mientras que en el palco de honor se trabaja intensamente en los cimientos y el cableado necesario para su puesta en marcha.
La explicación del club ante este retraso apunta directamente a la burocracia. El cierre de las oficinas públicas durante el periodo navideño dificultó la comunicación fluida con el Ayuntamiento de Barcelona.
Porque aunque las obras avanzaron durante las fiestas, la validación de los permisos quedó congelada. Una vez retomada la actividad funcionarial, el consistorio ha solicitado una cantidad considerable de documentación técnica al Barça, un proceso de intercambio de papeles que se está alargando más de lo que la directiva azulgrana hubiera deseado.
El Camp Nou como baza electoral: el objetivo de Laporta con el estadio del Barça
Este movimiento administrativo tiene también una lectura electoral. Joan Laporta baraja convocar elecciones a la presidencia para finales de marzo y sabe que la imagen del Camp Nou es fundamental para su candidatura. Disponer de un estadio funcionando a más del 60% de su capacidad total, con el grueso de la obra civil terminada a falta de la cubierta y los acabados finales, representa una baza importante para atraer el voto del socio. Ver el proyecto hecho realidad es un argumento de peso frente a las críticas de la oposición.

Por su parte, los candidatos alternativos ya preparan sus argumentos. Figuras como Víctor Font o Xavi Vilajoana han cuestionado la planificación de las obras y la gestión de los contratos con las empresas subcontratadas. El contexto social tampoco es sencillo, con movilizaciones sindicales en los alrededores del estadio que denuncian despidos irregulares en algunas de las empresas encargadas de la construcción.
A pesar de estas tensiones externas y de las dificultades económicas que todavía arrastra el club para cumplir con los límites financieros de la competición, la prioridad absoluta es la vuelta a la normalidad en el estadio. La llegada de la licencia 1C supondrá un alivio en los ingresos por taquilla y un paso decisivo para que el Barça deje atrás su etapa de provisionalidad y vuelva a sentir el calor de su afición en un Camp Nou que, poco a poco, va recuperando su grandeza.






