De Leganés a Melbourne: la irrupción de Rafa Jódar, la nueva esperanza del tenis español

Con 19 años y una trayectoria alejada de los circuitos tradicionales, Rafa Jódar se estrena esta semana en el cuadro principal del Abierto de Australia. El joven de Leganés, que aprendió a golpear la pelota en el garaje de su casa y se formó académicamente antes de apostar definitivamente por el profesionalismo, representa una nueva forma de entender el éxito en el tenis español.

Rafa Jódar aprendió a golpear la pelota entre las paredes del garaje de su casa, un escenario sin gradas ni ruido donde empezó a forjar su carrera a los cuatro años. Esa imagen de un niño de Leganés con una raqueta demasiado grande define la esencia de un tenista que ha llegado al Abierto de Australia, con 19 años, recorriendo un sendero propio.

Su debut en Melbourne frente al japonés Rei Sakamoto es el resultado de 15 años de evolución constante, marcados por una disciplina que siempre ha mantenido el lugar entre el deporte de élite y los libros. Aquel juego infantil entre columnas se ha transformado hoy en una de las realidades más sólidas del tenis nacional.

El debut de Rafa Jódar en el Abierto de Australia como nueva promesa nacional

A diferencia de otros talentos precoces, Rafa Jódar no creció con la urgencia de ser profesional. Hijo de dos profesores, su formación siempre estuvo ligada a los libros. Estudió en un instituto público de Leganés y alternó el tenis con el fútbol hasta los once años, cuando la falta de tiempo le obligó a elegir.

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De Leganés a Melbourne: la irrupción de Rafa Jódar, la nueva esperanza del tenis español Fuente: ATP Tour
Rafa Jódar en Australia Fuente: ATP Tour

Incluso tras decantarse por la raqueta, mantuvo los pies en el suelo. Mientras sus compañeros de generación se profesionalizaban a edades tempranas, él seguía acudiendo a clase cada mañana en el IES Rafael Frühbeck de Burgos. Su refugio deportivo fue el Club de Tenis Chamartín, en Madrid, donde se curtió sin prisas. Esta educación equilibrada ha moldeado a un jugador reflexivo que no se deja llevar por el ruido mediático, centrando su discurso en el aprendizaje constante y no en los resultados inmediatos.

El éxito universitario y el salto como jugador de tenis profesional

El punto de inflexión definitivo ocurrió en Nueva York. Al ganar el US Open júnior en 2024, el mundo del tenis puso sus ojos en él. Aunque tenía nivel para dar el salto directo al circuito ATP, Jódar tomó una decisión poco habitual: aceptó una beca en la Universidad de Virginia. Allí comenzó a compaginar sus estudios de ciencias con la competición universitaria en Estados Unidos. Sus padres le inculcaron que la formación académica era innegociable, y él ha cumplido esa premisa manteniendo el portátil y la raqueta en la misma mochila.

Sin embargo, su progresión deportiva ha sido tan rápida que el circuito profesional ha terminado por reclamar su presencia a tiempo completo. En los huecos de su calendario universitario, Jódar empezó a jugar torneos Challenger, logrando victorias que le hicieron escalar puestos en el ranking mundial a una velocidad de vértigo. En menos de un año, pasó del anonimato a situarse entre los 150 mejores del mundo. Actualmente, ha decidido poner sus estudios en pausa para centrarse en esta nueva etapa, aunque insiste en que su formación universitaria sigue siendo una prioridad para el futuro.

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El español Rafa Jódar

Un perfil distinto para el tenis español

Rafa Jódar no encaja en el molde clásico del tenista español de tierra batida. Con sus 1,91 metros de estatura, su juego es agresivo, directo y muy eficaz en pistas rápidas. Posee un saque potente y una mentalidad valiente que busca dominar los puntos desde el inicio.

Su tenis se adapta mejor a las superficies modernas, lo que le convierte en una figura muy atractiva para los grandes torneos como el de Melbourne. A pesar de las comparaciones inevitables con grandes figuras nacionales, él prefiere centrarse en su propio camino.

Fuera de la pista, sigue siendo el chico sencillo de siempre. Es un fiel seguidor del Leganés y se le puede ver habitualmente en las gradas de Butarque cuando sus viajes se lo permiten. Su ancla principal sigue siendo su familia y sus amigos de siempre, quienes le ayudan a gestionar la presión de debutar en un Grand Slam. En Melbourne, frente a Rei Sakamoto, Rafa Jódar saltará a la pista con la misma filosofía con la que empezó en aquel garaje. El de disfrutar del juego y entender que cada partido es solo una etapa más de un camino que acaba de comenzar.

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