"Libre quiero ser": Jesús Vázquez sacude 'La Revuelta' con sus dardos a Juanra Bonet y Marc Giró

Ver a Jesús Vázquez sentado en el sofá de ‘La Revuelta’, en La 1, es una rareza. Después de tantos años siendo la voz de Telecinco, ahí estaba, siendo presentado por David Broncano la noche de ayer. 

"Libre, libre quiero ser, quiero ser, quiero ser libre", soltó Jesús Vázquez en su entrada a ‘La Revuelta’. No hace falta ser muy listo para pillar la indirecta. Ahí estaba, en la pública, celebrando su nueva etapa. Pero la noche, que empezó con risas y confesiones, tuvo un momento de esos que no se pueden planificar. Un “descuido” con el móvil que dejó al descubierto algo que probablemente hubiera preferido guardarse.

Broncano no perdió el tiempo. Nada más sentarse, y con ese tono suyo entre curioso y gamberro, le preguntó por el último día en Mediaset. Vázquez, que unos días antes en una rueda de prensa se había negado hasta a mencionar el nombre de la cadena, esta vez se soltó. "Acabé en diciembre el último programa y quería un cambio", dijo. Contó incluso que hizo Bailando con las estrellas ya fuera de contrato,"por buen rollo". 

Como nuevo fichaje de TVE, no podía faltar el kit de bienvenida. Broncano le fue sacando regalos: una alfombrilla de ratón con el logo de RTVE, el BOE, un lector de DNI... Hasta una camiseta con la cara de José Pablo López, el director de la cadena. Todo en plan broma. Vázquez lo recibió con humor, pero en un momento dado, harto de que todo girara alrededor de su pasado, le paró los pies al presentador: "Deja ya Telecinco".

Publicidad

‘La Revuelta’ dio un repaso a la carrera de Jesús Vázquez: éxitos y "cagadas"

‘La Revuelta’ dio un repaso a la carrera de Jesús Vázquez: éxitos y "cagadas"
‘La Revuelta’ dio un repaso a la carrera de Jesús Vázquez: éxitos y "cagadas" | Fuente: RTVE

Con el ambiente más relajado, Vázquez se puso a repasar su trayectoria. Se define a sí mismo como el "presentador con más formatos de la historia en castellano" después de 25 años en Mediaset. Y siendo honesto, admitió que entre tantos programas, "hay mucha cagada también". Puso como ejemplo La Guillotina. "No le suena a nadie y no lo quitaron", bromeó. 

También recordó otros tiempos, como su paso por OT o por Hotel Glam. Y cuando Broncano le lanzó la pregunta sobre la separación de los Javis, Vázquez esquivó con elegancia y una sonrisa: "He dejado una cadena para dejar de hablar de cotilleos". 

Hubo un momento de genuino lamento en toda la charla. Habló de Marc Giró, que se fue a Atresmedia. "Se ha ido y yo quería ir a ese programa. Ahora ya no puedo ir. Mi vida es siempre así, ahora que puedo ir, se va a laSexta". Una queja simpática sobre los caminos cruzados de la televisión.

El momento en que el móvil lo traicionó

Y entonces llegó el segmento que cambió el tono en ‘La Revuelta’. Broncano, como hace a menudo, le pidió que enseñara las últimas cinco fotos de la galería de su teléfono. Vázquez, confiado, aceptó. Pero se le olvidó lo que guardaba ahí. Entre las imágenes, apareció una captura de pantalla. Un titular que hablaba de la audiencia de ‘Allá tú’, el programa que él presentaba y que ahora lleva Juanra Bonet. La cifra era baja, un 7.5%.

La cara de Vázquez lo dijo todo. "Esa no que es recochineo, eso me hunde, va a tener consecuencias para mí", suplicó. Hasta se puso de rodillas, pidiendo que no la enseñaran. Broncano, entre risas, comentó: "Esto es precioso". Al final, tras insistir, la mostró. Vázquez, muerto de vergüenza, miró a cámara y quiso arreglarlo: "Que os vaya muy bien. Ánimo. Amo ese programa, me ha dado la vida, parte de mi carrera es gracias a ese programa he aprendido mucho, porque es muy loco, sin guiones...".

Al final, su paso por La Revuelta fue como un tránsito simbólico. Dejó claro que en RTVE se siente "libre", como cantó al entrar. Que quiere pasar página de Telecinco, aunque a veces el pasado te alcanza en forma de captura de pantalla. Habló de su nuevo proyecto, el Benidorm Fest, con ilusión. Y demostró que, más allá de los números y los cambios de cadena, sigue siendo un tipo con carisma, capaz de reírse de sus propios fracasos y de sacudirse la vergüenza de un momento tenso con un poco de gracejo.

Publicidad