Cuando Ximo Rovira abrió la emisión del primer programa de Tómbola en Canal 9, nadie imaginaba que estaba naciendo un género televisivo completamente nuevo en España. Corría el año 1997 y la cadena autonómica valenciana apostaba por un formato arriesgado que mezclaba actualidad del corazón, entrevistas en directo y debates acalorados sobre la vida privada de los famosos. Por ello, aquel experimento televisivo se convertiría en la semilla de lo que hoy conocemos como programas del corazón.
La fórmula de Tómbola resultaba innovadora porque rompía con el formato tradicional de la prensa rosa. Hasta ese momento, las revistas dominaban el cotilleo español, mientras que la televisión mantenía una distancia prudente con estos contenidos. Sin embargo, el programa valenciano demostró que existía una audiencia hambrienta de información rosa en directo, capaz de consumir horas de análisis sobre rupturas sentimentales, infidelidades y exclusivas del mundo del corazón.
El formato que revolucionó la televisión española
El éxito de Tómbola residía en varios elementos que posteriormente se convertirían en estándares del género. El programa combinaba la información en plató con conexiones en directo desde lugares donde se producían acontecimientos relacionados con famosos. Además, incorporaba tertulias con colaboradores fijos que debatían con pasión sobre cada noticia, generando momentos de tensión y espectáculo que enganchaban a la audiencia.
La estructura del programa incluía secciones diferenciadas que permitían mantener el ritmo durante varias horas de emisión. Por un lado, se presentaban las noticias del día con todo lujo de detalles, analizando cada aspecto de la vida de los protagonistas. Además, se realizaban entrevistas en directo con personajes del mundo del corazón, quienes acudían al plató para ofrecer su versión de los hechos. De este modo, Tómbola conseguía crear contenido fresco que mantenía a los espectadores pegados a la pantalla.
El papel de Ximo Rovira como presentador resultó fundamental para el éxito del formato. Su estilo directo, sin filtros y con un toque de humor conseguía que las entrevistas fueran dinámicas y entretenidas. Rovira sabía cómo sacar información de sus invitados, hacer las preguntas incómodas en el momento justo y gestionar los conflictos entre colaboradores con mano izquierda. Por otro lado, su carisma mediterráneo aportaba cercanía al programa, haciendo que los espectadores sintieran que formaban parte de una conversación entre amigos sobre los famosos.
Las reinas del corazón nacieron en Tómbola
El programa de Canal 9 funcionó como una verdadera cantera de talento para el periodismo rosa español. Entre sus colaboradoras destacaron dos nombres que posteriormente se convertirían en figuras imprescindibles de la televisión nacional. Karmele Marchante llegaba al programa con su estilo directo y sin complejos, dispuesta a decir lo que pensaba sin importar las consecuencias. Mientras tanto, Lydia Lozano aportaba exclusivas y un tono más emocional que conectaba con la audiencia.
Las características que definían a las colaboradoras de Tómbola incluían:
- Capacidad para generar debate y confrontación en directo
- Conexiones con fuentes del mundo del corazón para conseguir exclusivas
- Personalidad fuerte y opiniones definidas sobre cada tema
- Habilidad para conectar emocionalmente con la audiencia
- Disponibilidad para participar en largas emisiones sin perder intensidad
Ambas periodistas perfeccionaron su técnica en el programa valenciano, aprendiendo a manejar los tiempos televisivos y a crear momentos de tensión que elevaban la audiencia. La formación que recibieron en Tómbola les permitió posteriormente triunfar en programas nacionales como Salsa Rosa, DEC o Sálvame, donde se convirtieron en rostros reconocibles para millones de españoles. Por ello, puede decirse que Canal 9 exportó al resto de España un modelo de colaboradora del corazón que perdura hasta nuestros días.
El legado de Tómbola en la televisión actual
La influencia del programa valenciano se extiende mucho más allá de las carreras individuales de sus colaboradoras. Tómbola estableció las bases del formato rosa que domina las tardes de televisión en España desde hace décadas. Los elementos que introdujo el programa continúan presentes en espacios actuales: tertulias acaloradas, conexiones en directo, entrevistas con protagonistas de exclusivas y análisis exhaustivo de la vida privada de los famosos.
Formatos posteriores como Sálvame, que dominó las tardes de Telecinco durante 14 años, adoptaron y perfeccionaron la fórmula creada por Tómbola. La combinación de información, espectáculo y debate que funcionaba en Canal 9 demostró ser exportable a cadenas nacionales con audiencias millonarias. Además, el programa valenciano probó que existía un público fiel dispuesto a consumir estos contenidos durante horas, abriendo la puerta a una programación intensiva de espacios del corazón.
La desaparición de Tómbola no significó el fin de su legado. Por el contrario, el programa sembró la semilla de un género que se consolidó en toda España, generando empleo para decenas de periodistas especializados en prensa rosa. De este modo, aquel experimento de Canal 9 en 1997 transformó para siempre el panorama televisivo español, demostrando que el cotilleo en directo podía ser un producto de éxito capaz de fidelizar audiencias y marcar tendencias durante generaciones.






