La Comunidad de Madrid ha dado un paso firme hacia la digitalización educativa con el reparto de 13.500 kits de robótica en casi 2.000 colegios e institutos de la región. El Programa Código Escuela 4.0 (como se le conoce) busca que los alumnos, desde Infantil hasta Secundaria, adquieran competencias en programación, pensamiento computacional y robótica, integrando estas herramientas de forma transversal en distintas asignaturas.
La iniciativa incluye la formación de 110 mentores que acompañan a los docentes en la implantación de los materiales y en el diseño de itinerarios adaptados a cada centro. Sin embargo, porque lamentablemente no siempre todo suele salir tan bien como se espera, mientras las aulas madrileñas se convierten en pequeños laboratorios tecnológicos, muchos colegios públicos siguen enfrentándose a carencias básicas que condicionan el día a día de alumnos y profesores.
La falta de calefacción en invierno, problemas de infraestructura o la necesidad urgente de reformas conviven con la llegada de robots, una paradoja que plantea interrogantes sobre la prioridad de las inversiones educativas en la región.
La Comunidad de Madrid impulsa la digitalización educativa con 13.500 kits de robótica en 2.000 centros de la región

La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades ha repartido más de 13.500 kits de robótica en cerca de 2.000 colegios e institutos madrileños. Con esta medida, la Comunidad pretende consolidar el Programa Código Escuela 4.0, una estrategia que busca integrar el pensamiento computacional, la programación y la robótica en el currículo escolar desde Infantil hasta Secundaria.
La apuesta se apoya en la formación de 110 mentores especializados, encargados de guiar a los docentes y de adaptar el uso de los materiales a las necesidades de cada centro. Según el Ejecutivo regional, los kits están diseñados de acuerdo con la edad y el nivel educativo de los estudiantes, de modo que la robótica se introduce de forma progresiva.
En Infantil se aborda con dinámicas lúdicas, en Primaria se profundiza en conceptos de programación básica, y en Secundaria se aplican proyectos de mayor complejidad, con un enfoque transversal que refuerza las competencias STEM: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.
Mientras llegan los robots, algunos colegios denuncian carencias en infraestructuras esenciales

La llegada de los kits de robótica coincide con un panorama desigual en muchos centros educativos públicos de la capital española, donde persisten problemas de mantenimiento y deficiencias en infraestructuras básicas, solo por mencionar algunos de estos problemas. Asociaciones de padres y sindicatos docentes han denunciado que, pese a los avances tecnológicos, hay colegios que afrontan inviernos sin calefacción adecuada, instalaciones deterioradas o patios en mal estado.
Estas situaciones generan un “contraste evidente” entre la apuesta por la digitalización y las necesidades urgentes de las comunidades escolares, algunos sectores a favor y muchos otros en contra del proyecto. En varios municipios, la inversión en tecnología educativa ha despertado críticas por parte de directores y docentes que reclaman prioridad para obras de mejora.
Argumentan que, aunque los robots y la programación son herramientas valiosas, los alumnos no pueden aprender en condiciones óptimas si las aulas carecen de confort mínimo. El debate se centra entonces, en la asignación de recursos (tal y como era de esperarse); mientras la Comunidad defiende su apuesta por el futuro digital, los afectados recuerdan que el presente todavía arrastra carencias básicas.
La apuesta tecnológica convive con la falta de calefacción y reformas pendientes en numerosos centros públicos

El contraste entre la innovación tecnológica y las deficiencias materiales plantea un debate de fondo sobre el modelo educativo en la región. Madrid se sitúa a la vanguardia de la digitalización escolar (y esta es una verdad que no se puede negar ni ocultar, los resultados son evidentes), pero numerosos centros continúan pendientes de obras de rehabilitación, accesibilidad o climatización.
Para las familias, la situación resulta paradójica; “sus hijos aprenden robótica en aulas que, en muchos casos, necesitan reparaciones urgentes”. La Comunidad ha anunciado que continuará con la implantación del Programa Código Escuela 4.0 en los próximos cursos, ampliando la formación para docentes y reforzando la dotación tecnológica.
Sin embargo, los colectivos educativos insisten en que esta apuesta debe ir acompañada de un plan integral de infraestructuras, es la única forma de llevar el proyecto hasta el final. De lo contrario, la modernización digital corre el riesgo de asentarse sobre una base frágil, donde la innovación convive con goteras, sistemas de calefacción obsoletos y edificios que requieren una inversión inmediata.