¿Por qué los futbolistas ganan tanto? El panorama español

El fútbol profesional comenzó a contemplar salarios ya en los primeros años del siglo XX, con el paso gradual del amateurismo al profesionalismo. Al principio, estas remuneraciones eran modestas, pero representaban una revolución: el deporte se convirtió en una verdadera carrera profesional. Hoy, el panorama es completamente distinto: detrás de cada sueldo millonario existe todo un sistema económico que va mucho más allá del terreno de juego.

El fútbol es un mercado inmenso, alimentado por múltiples fuentes de ingresos: no solo la televisión de pago y los derechos de retransmisión, sino también las apuestas deportivas, el diseño de las camisetas, los patrocinios, el merchandising, los derechos de imagen, los eventos, la hospitalidad, los medios digitales y mucho más. Las apuestas deportivas, en particular han contribuido a un flujo de dinero significativo en el fútbol español; basta pensar que patrocinadores del sector aparecen en las camisetas de varios clubes de LaLiga. Además, el diseño y el merchandising de las equipaciones tienen un impacto económico relevante: grandes clubes como el Real Madrid y el Barça generan ingresos importantes gracias a licencias y productos oficiales.

La diferencia entre Real Madrid y Barcelona en los salarios

Un informe de L’Équipe señala desde hace tiempo las diferencias en el gasto salarial entre el Real Madrid y el Barcelona. Fuentes más recientes confirman que, en la temporada 2023-24, el Real Madrid gastó alrededor de 505 millones de euros en sueldos, mientras que el Barça se quedó en 476 millones: una diferencia de unos 29 millones de euros.

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Para la temporada 2025-2026, la masa salarial anual estimada del Real Madrid es de aproximadamente 293 millones de euros brutos, lo que equivale a unos 5,63 millones por semana, con Kylian Mbappé en la cima como el jugador mejor pagado: alrededor de 31,25 millones al año.

El sistema de límites salariales impuestos por LaLiga (salary cap) refleja la magnitud de estas diferencias: para la temporada 2024-25, el Real Madrid pudo gastar hasta unos 754,9 millones de euros, mientras que el Barcelona tiene un tope significativamente inferior (unos 426 millones), aunque en aumento. Esta disparidad pone de relieve cómo el Real Madrid dispone de un margen económico claramente superior en la gestión de su plantilla.

¿Por qué España invierte tanto (incluso en un contexto económico complejo)?

España, especialmente a través de sus clubes más importantes, invierte cifras considerables en salarios porque estos equipos generan ingresos enormes: derechos de televisión, merchandising global, patrocinadores internacionales, turismo futbolístico y eventos. El Real Madrid, por ejemplo, sigue registrando sólidos beneficios operativos (más de 50 millones de euros).

Sin embargo, teniendo en cuenta la situación económica general del país —con desafíos como el desempleo, la estagnación salarial y un crecimiento lento— muchos críticos sostienen que los fondos invertidos en el fútbol podrían destinarse de manera más útil a servicios públicos, infraestructuras y desarrollo social. El argumento es que una economía saludable debería garantizar una redistribución que vaya más allá de la élite deportiva, aunque el fútbol continúe representando uno de los sectores económicos más dinámicos y visibles del país.

Una comparación internacional

Mirando más allá de España, la situación varía: en otros grandes campeonatos europeos, la relación entre gasto salarial e ingresos puede resultar aún más arriesgada. La UEFA, en su informe, destaca que en países como Bélgica y Turquía, los sueldos alcanzan respectivamente el 86 % y el 88 % de los ingresos; en Grecia, incluso llegan al 98 %, niveles que ponen en serias dificultades la sostenibilidad de los clubes.

A pesar de estas tendencias, Real Madrid y Barcelona siguen estando entre los primeros puestos en Europa en cuanto a masa salarial, pero al menos el primero logra hacerlo manteniendo un balance con beneficios, mientras que muchos otros explotan en pérdidas operativas. A nivel global, los clubes ingleses de la Premier League y el PSG registran salarios astronómicos, pero a menudo con resultados financieros menos sólidos.

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