A menudo subestimados como simples tentempiés para calmar el hambre, los frutos secos son mucho más que eso. Cuando se consumen al natural y con moderación, se transforman en auténticas joyas nutricionales con beneficios comprobados para la salud.
Con un perfil cargado de grasas saludables, antioxidantes, minerales y vitaminas, los futuros secos pueden jugar un papel crucial en la prevención de enfermedades y en el fortalecimiento del cuerpo. En este artículo te contaremos por qué estos pequeños alimentos son amados por los nutricionistas. ¡No te lo pierdas!
2Cerebro activo, memoria más aguda

Uno de los beneficios menos conocidos —pero más interesantes— de los frutos secos es su capacidad para potenciar la función cognitiva. Sí, así como lo lees. Estudios recientes han confirmado que consumir frutos secos al menos tres veces por semana puede ayudar a conservar la memoria y reducir el deterioro cognitivo asociado a la edad.
En particular, un estudio publicado por The American Journal of Clinical Nutrition señaló que una ración de 30 gramos (lo que equivale, por ejemplo, a unas 20 almendras o 15 mitades de nuez) puede marcar una diferencia significativa en la memoria a largo plazo.
Las grasas saludables y antioxidantes presentes en los frutos secos protegen las neuronas del estrés oxidativo, ese silencioso pero constante desgaste celular que afecta al cerebro con el paso del tiempo. Así que si últimamente olvidas dónde dejaste las llaves o qué ibas a buscar al otro cuarto, tal vez una pequeña porción de frutos secos podría ayudarte más de lo que imaginas.