La magia de preparar una focaccia de cebolla y queso casera de rechupete

-

La focaccia de cebolla y queso es una variante deliciosa y reconfortante de este clásico pan italiano. Con su base esponjosa y crujiente, cubierta con cebollas caramelizadas y queso derretido, esta especialidad culinaria es una explosión de sabores mediterráneos que deleita los sentidos. En este extenso texto, exploraremos los orígenes, la historia, una receta paso a paso, variaciones creativas, opciones de maridaje y acompañamientos para la focaccia de cebolla y queso.

La focaccia es un tipo de pan plano de origen italiano que se remonta a la antigua Roma. Su nombre deriva del latín «focacia», que significa «pan cocido en las cenizas del fuego». A lo largo de los siglos, la focaccia ha evolucionado y se ha adaptado a diferentes regiones de Italia, cada una con sus propias variaciones y sabores distintivos.

La focaccia de cebolla y queso es una de las muchas variantes de este pan tradicional. La combinación de cebollas caramelizadas y queso derretido sobre una base de focaccia proporciona un equilibrio perfecto entre dulzura, salinidad y sabores intensos, que se ha vuelto muy popular en toda Italia y más allá.

1
Cómo preparar una focaccia de cebolla y queso

Ingredientes:

  • 500g de harina de trigo
  • 300ml de agua tibia
  • 10g de levadura seca
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cebollas grandes, cortadas en rodajas finas
  • 150g de queso mozzarella rallado
  • Aceite de oliva para engrasar
  • Sal gruesa y romero fresco para decorar

Instrucciones:

  1. En un tazón grande, disuelve la levadura seca en el agua tibia y deja reposar durante 5 minutos hasta que esté espumosa.
  2. Agrega la harina y la sal al tazón con la levadura y mezcla bien hasta formar una masa homogénea.
  3. Amasa la masa en una superficie enharinada durante unos 10 minutos, o hasta que esté suave y elástica.
  4. Forma la masa en una bola y colócala en un tazón engrasado con aceite de oliva. Cubre con un paño húmedo y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que haya duplicado su tamaño.
  5. Mientras tanto, carameliza las cebollas en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio-bajo durante unos 20-25 minutos, o hasta que estén doradas y suaves. Reserva.
  6. Precalienta el horno a 200°C (390°F) y engrasa ligeramente una bandeja para hornear con aceite de oliva.
  7. Extiende la masa de focaccia en la bandeja para hornear, formando una capa uniforme. Cubre la masa con las cebollas caramelizadas y espolvorea el queso mozzarella rallado por encima.
  8. Rocía un poco de aceite de oliva sobre la focaccia y espolvorea con sal gruesa y hojas de romero fresco.
  9. Hornea la focaccia en el horno precalentado durante 20-25 minutos, o hasta que esté dorada y crujiente.
  10. Retira la focaccia del horno y deja que se enfríe ligeramente antes de cortarla en porciones y servirla.

Atrás