Mónica García ignora a la hostelería en su plan antitabaco

Es complicado defender la nueva decisión de Mónica García. Más allá del evidente motivo sanitario, la discusión alrededor del tabaco siempre ha sido complicada. El permanente choque entre la idea de libertad y la salud es delicado de enfrentar, pero no deja de ser llamativo que en una época en la que se estudia legalizar otras drogas, al cigarro, y a sus primos electrónicos, se les siga poniendo un cerco tan directo. 

La nueva medida anunciada por la Ministra de Sanidad, Mónica García, ha sacado del cajón el «plan integral antitabaco», una serie de normativas que incluyen la prohibición de fumar en los coches, la de hacerlo en la playa o parques y, de forma especialmente llamativa, de hacerlo en las terrazas de los bares y restaurantes. El problema es que la declaración de García ha sido una sorpresa para las empresas afectadas, que pensaron que este tema ya se había litigado en público.

«Nos enteramos como todo el mundo cuando el anuncio apareció en los medios», aseguran desde la Confederación Empresarial de Hostelería de España, que además señala que a pesar de las declaraciones de Mónica García sobre la necesidad de «consenso», hasta el momento no se les ha preguntado por la medida. «Las terrazas son un espacio al aire libre, donde hasta ahora ha funcionado la convivencia», defiende el sector.

Si bien se puede entender la intención de «proteger la salud» es preocupante que el Gobierno siga tomando este tipo de decisiones de forma unilateral. Aunque la patronal no ha cuantificado de momento el costo exacto de la medida, esperan hacerlo una vez que haya una reunión con sanidad. Es una situación delicada, donde estos empresarios, sobre todo los autónomos y las pequeñas empresas.

AYUSO Y ALMEIDA DEFIENDEN LA HOSTELERÍA 

Por su lado, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como el alcalde de ciudad, José Luis Martínez-Almeida, han reaccionado al anuncio casi de inmediato. Es cierto que Almeida ha sido mucho menos violento en su defensa, «Desde el punto de vista sanitario, fumar desde luego, no es la actividad más recomendable, pero de ahí a prohibir que se pueda hacer al aire libre…», dijo el alcalde antes de clasificar la medida como un disparate y pedir que se enfoquen los esfuerzos de sanidad en afrontar la crisis de la atención primaria.

Por su parte, como es costumbre, las declaraciones de la presidenta han sido mucho más radicales. No solo ha pedido que no se «demonice» a los fumadores sino que además ha comparado la prohibición con medidas parecidas tomadas por ciudades norteamericanas como Nueva York y Los Ángeles, que al mismo tiempo enfrentan una crisis por el uso excesivo de opiáceos como el fentanilo. «Pero quedó prohibido fumar tabaco en las terrazas», reza el tuit que acompaña la imagen de dos adictos sin hogar.

Además, la presidenta ha vuelto a defender a la hostelería, sin duda una parte clave de la economía madrileña. «El sector privado, los hosteleros, los comerciantes, con la gente que crea puestos de trabajo», aseguró antes de pedir los informes usados para anunciar la nueva medida. «Espero que se publiquen esos informes que nos dicen que en las terrazas es tan perjudicial», sentenciaba.

Posterior a este primer mensaje, la presidenta ha decidido cargar contra la normalización del uso de la marihuana contra que asegura que el ministerio no ha hecho lo suficiente. Según expresó, de nuevo, en X, la red social antes llamada Twitter. «El Gobierno no está haciendo nada para evitar esta lacra que está destrozando millones de vidas por todo el mundo. El negocio de la marihuana, una estafa de daños incalculables, no deja de crecer en España», escribió la líder del ejecutivo de la comunidad madrileña.

DECISIÓN POLÍTICA Y UNILATERAL DE MÓNICA GARCÍA

Si algo señala Almeida es que la medida, anunciada así sin hablar con la hostelería y sin presentar datos nuevos, es claramente una decisión política. Por tanto, tiene sentido que Mónica García lo haga sin preguntar a ninguno de los posibles afectados. Tampoco explica cómo espera hacer que se cumpla la misma, pero sí que les permite alinearse con Francia, que ha apostado por una prohibición similar. 

Tabaco Terrazas

«Las prohibiciones de fumar y las subidas de precio funcionan. Sobre eso hay consenso científico a nivel mundial», aseguró el ministro de Sanidad galo, Aurelien Rousseau, tras aprobar su proyecto. El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo también apoya la medida, pidiendo además que suba el precio de la cajetilla hasta los 20 euros, aunque por supuesto ignoran los efectos económicos de la medida. En cualquier caso, todavía es posible hacer presión para evitar algunas decisiones de la ley.

Al final, la Ministra ha prometido «consenso», y el mismo pasa también por los sectores que se ven afectados económicamente por esta medida. De momento hay sectores que son ignorados por el plan, pero hay tiempo de escucharlos aún.