La relación histórica de Israel y España salva a Pedro Sánchez del «malentendido»

Es complicado no ver con preocupación el manejo que Pedro Sánchez ha hecho de la situación de Israel en su gira por medio oriente. El presidente, ya investido, ha viajado a un país en mitad de un conflicto y ha criticado la forma en que este asume el mismo y ha aprovechado para criticar al gobierno presidido por Benjamín Netanyahu y asegurado que es necesario reconocer al estado palestino para resolver la crisis. El discurso ha sido tal que ha recibido felicitaciones desde Hamás, aunque incluso así su posición no ha sido suficiente para figuras dentro de Podemos. 

Pero según han informado fuentes diplomáticas a este periódico, incluso tras las muestras de molestia de parte de los jefes de estado de ambos países, y la decisión unilateral de la Generalitat de romper relaciones con Israel, estos «malentendidos» no alcanzaran para una ruptura en las relaciones. Al mismo tiempo, la decisión ha servido para dar municiones a los críticos del Gobierno, de ambos lados y para crear una grieta dentro de la Unión Europea que el propio Netanyahu ha decidido aprovechar durante la visita del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, al territorio israelí. 

Aun así, la Comisión Europea considera que el choque diplomático de Israel con España y Bélgica a raíz de las declaraciones realizadas por los jefes de Gobierno de ambos países, Pedro Sánchez y Alexander de Croo, quien hizo declaraciones muy parecidas a las del líder del PSOE, a la región es un asunto «puramente bilateral», aunque ha confiado en que no obstaculice el objetivo último de alcanzar la paz.

Esto no quiere decir que las palabras del presidente español puedan ser borradas, ni que la situación con Israel sean ya «negocios como de costumbre». Al mismo tiempo, es preocupante que España sea una de las pocas grandes democracias occidentales que ha decidido señalar a Israel en esta encrucijada. De hecho, las declaraciones de Sánchez parecen haberle generado problemas a su propio ministro de asuntos exteriores, Unión Europea y cooperación.

El ministro José Manuel Albares esperaba la presencia de Israel en la reunión de la Unión por el Mediterráneo (UpM) que tuvo lugar en Barcelona el fin de semana. De hecho, en sus declaraciones al término del evento ha insistido en que la tragedia actual es también una «nueva oportunidad» para resolver definitivamente el conflicto milenario entre Israel y Palestina. 

EL PSOE VUELVE A IR A CONTRACORRIENTE DE LA UE EN TEMAS INTERNACIONALES

Tampoco debería ser una sorpresa que el PSOE vaya contra las posiciones de la Unión Europea y buena parte de occidente, en asuntos de índole internacional. Casos como el de Venezuela, donde la oposición se vio obligada a echar al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero de las negociaciones y el propio Albares ha pedido que se levanten las sanciones individuales contra miembros del Gobierno venezolano, las únicas que ha puesto la UE, y por supuesto el caso del Sahara como lo ha recordado esta mañana Isabel Díaz Ayuso. 

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Pedro Sánchez Y Alexander De Croo En Egipto

De hecho, en el tema de Sánchez, que de momento ostenta la presidencia interina del Consejo Europeo ha intentado poner presión en el resto de la UE con el tema israelí. Desde Rafa, único paso fronterizo abierto con la Franja, el presidente ha defendido que «ha llegado el momento para que la comunidad internacional y especialmente la UE tomen una decisión sobre el reconocimiento del Estado palestino». «Valdría la pena y sería importante que lo hiciéramos juntos», ha sostenido. «Si eso no ocurre, por supuesto, que España tomará sus propias decisiones», ha puntualizado.

LAS RELACIONES CON ISRAEL SE CONVIERTEN EN UN ARMA DEL PP

Por su lado, el PP ha decidido que las declaraciones de Pedro Sánchez sirven como munición para seguir atacando al nuevo Gobierno. De hecho, las acusaciones de Feijóo al presidente pasan de haber ido a Israel «para sembrar la discordia» y ha lamentado que con sus declaraciones ha «resentido gravemente la política exterior de España». Pero lo cierto es que el líder de la oposición fue uno de los más amables al responder a Sánchez. 

«Quisiera condenar firmemente el último muro que nos ha levantado Sánchez, que nos separa de Israel, de Estados Unidos (como hizo su maestro Zapatero) y de Occidente», afirmó ayer en la mañana Isabel Díaz Ayuso. La declaración de la presidenta de la comunidad de Madrid además recuerda el costo internacional de la decisión del expresidente de salir antes que el resto de la OTAN de la guerra en medio oriente.

Es que la poca tracción que ha tenido la decisión de Sánchez de reconocer el Estado Palestino muestra una unilateralidad preocupante del líder del PSOE con el resto de occidente. El problema no es su posición sobre Israel, sino que al tomar una decisión de este tipo sin negociarlo con sus aliados se pone en una situación complicada de cara a la OTAN y la propia Unión Europea, incluso si mantiene la presidencia del consejo europeo hasta el final del año.