La «trampa» de los bares más populares de Madrid para pagar menos impuestos

La digitalización ha conquistado en los últimos años muchos de los pilares de la sociedad occidental entre los cuales está uno de los más importantes: el dinero. Pero ahora es en Madrid donde se están ideando nuevas ideas con los que los bares deciden pagar menos impuestos.

Primero, fueron las tarjetas de crédito y débito las que hicieron la competencia a los billetes y monedas, y ahora también los smartphones. A día de hoy, se puede pagar con tan solo acercar el móvil al datáfono, pero todavía mucha gente sigue prefiriendo el efectivo.

Sin embargo, aún hay establecimientos que no ofrecen esa posibilidad o bien prefieren que los pagos se lleven a cabo en metálico. ¿Están obligados a disponer de este sistema a la hora de pagar? La respuesta es no, puesto que no hay ninguna disposición que obligue a los negocios o lugares en los que haya transacciones a disponer de un datáfono.

«El datáfono no funciona hoy, solo pagos en efectivo»: la estratagema de algunos bares en Madrid

Aquí radica una de las cuestiones capitales de aquellos negocios que no permiten pagar con tarjeta o que ponen una cantidad mínima para llevar a cabo esas operaciones. Pero, ¿qué hay de cierto en esas famosas comisiones a las que habitualmente se hace alusión?

Esas comisiones por operación eran comunes en el pasado, pero en la actualidad casi todos los bancos ofrecen datáfonos o TVP con una tarifa plana de uso. El empresario abona una cantidad fija a final de mes independientemente de las operaciones que haga o las cantidades que perciba. Es decir, en la mayoría de casos no les repercute negativamente que un cliente quiera pagar cantidades muy bajas con tarjeta.

Pero vayamos al caso. Todo empresario o autónomo sabe los requisitos que debe contener una factura para que sea válida y no tener problemas con Hacienda. Sin embargo, hay sectores en los que cumplir el reglamento puede resultar más difícil porque se efectúan día a día múltiples operaciones de escaso valor. Un ejemplo lo tenemos en el sector de la hostelería. ¿Cómo se justifican las ventas de un bar?
En primer lugar, hay que tener en cuenta que la actividad de café-bar puede tributar por módulos o en estimación directa. En módulos no hay que emitir factura en las ventas al público, a no ser que nos la pida el destinatario para poder deducir el gasto.
En estimación directa sí es obligatorio emitir factura por cada operación, sin importar el importe. Pero el Reglamento de Facturación contempla la posibilidad de emitir factura simplificada (el equivalente a los antiguos tiques) en determinadas actividades. Siempre que el importe de la factura, IVA incluido, no exceda de 3.000 euros. El bar puede acogerse a esta ventaja. Ahora bien; esa factura no puede ser nunca proforma, que es lo que están haciendo algunos bares en Madrid para pagar menos impuestos.

Siempre debemos pedir recibo o factura simplificada

Ahora bien; entre esas estratagemas, están surgiendo algunas complicaciones, pues al pedir recibo o factura simplificada algunos bares la niegan. Por eso, sea cuando sea el caso, es importante solicitarla siempre.

Hablamos del que es un comprobante de pago, que se emite en operaciones de compra realizadas con consumidores o usuarios finales, y solo puede ser emitido en la moneda nacional.

  • En él se indica cada uno de los elementos, su precio, la cantidad y el importe total de la compra.
  • No se detalla el producto en profundidad, ni la base imponible: simplemente vemos los datos de compra de forma simplificada.
  • Recuerda que es importante guardarlo, ya que te permitirá hacer una devolución o abono.

Con la entrada en vigor del nuevo reglamento de facturación, el «ticket» pasó a llamarse «factura simplificada». Es decir, desde 2013 un ticket es lo mismo que una factura simplificada, tienen los mismos datos y la misma validez legal. ¡Que no te la cuelen!