Vodafone advierte a la CE de que los operadores no pueden asumir en solitario el coste de actualizar la red

Vodafone ha respondido a la consulta pública que la Comisión Europea abrió el pasado febrero sobre el establecimiento de un modelo económico sostenible para la industria de las telecomunicaciones en la Unión Europea (UE) y ha advertido de que los operadores no pueden asumir en solitario el coste de actualizar la red.

«La situación es insostenible. En pocas palabras, las empresas de telecomunicaciones quieren seguir invirtiendo en actualizaciones de red en beneficio de los europeos, pero no pueden seguir asumiendo ese costo por sí solas», ha asegurado la compañía en un comunicado.

De este modo, el operador británico aboga por unas «nuevas reglas» en la UE que aseguren que «aquellas empresas que extraen el mayor valor de la inversión en infraestructura de red», como las grandes plataformas digitales, «también hagan una contribución justa a los costes de las redes de telecomunicaciones«.

«Esto podría basarse en un marco regulatorio que facilite los pagos directos de los mayores generadores de tráfico a las empresas de telecomunicaciones que les brindan servicios basados en la red. Europa ya ha dicho que todas las empresas que se benefician del mundo digital en evolución deberían hacer una contribución justa y proporcionada a los costes de los bienes públicos, los servicios y las infraestructuras. Vodafone apoya este mensaje», ha agregado la compañía.

La empresa también ha recordado que las estimaciones recientes de Bruselas desvelan un «déficit de financiación» de 174.000 millones de euros para que la UE alcance sus objetivos digitales marcados para 2030.

Además, ha argumentado que el volumen de tráfico en la red de Vodafone ha crecido un 360% entre 2019 y 2022 y que casi la mitad del mismo fue generado por «solo cuatro de los proveedores de contenidos digitales más grandes del mundo».

En ese contexto, ha indicado que en 2022 casi el 20% del gasto total de la compañía en actualizaciones de red estuvo relacionado directamente con la gestión del crecimiento del tráfico derivado de las grandes plataformas digitales.

«La evolución de servicios como el metaverso, que también requerirán redes más costosas y de baja latencia para funcionar, podría exacerbar este problema«, ha lamentado la compañía.

En esa línea, ha alertado de la amenaza que supone que los operadores centren sus inversiones en la gestión de las demandas de tráfico de datos, dado que, a su juicio, «podría dificultar» los desembolsos en otras áreas, como la eliminación de las brechas de cobertura rural o el apoyo a la digitalización de los servicios públicos.

La posición de Vodafone se sitúa en la línea de los grandes operadores de telecomunicaciones y de las asociaciones que las engloban, si bien desde las plataformas digitales, encabezadas por gigantes como Meta (propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp) se muestran en contra de que les impongan un pago por el uso de la red y consideran que eso puede llegar a suponer una amenaza para la neutralidad de internet, entre otros aspectos.