‘Air’: Michael Jordan y la magia de las películas sobre conversaciones

Hay una frase que quienes escribimos de cine repetimos con demasiada frecuencia para que sea verdad: «Ya no se hacen películas como esa». Sin embargo, esa es la sensación exacta que uno tiene durante las casi dos horas que dura ‘Air’, el regreso de Ben Affleck a la silla de director tras años perdido detrás de la máscara de Batman. La cinta, que cuenta la historia de como Nike ficho a Michael Jordan ofreciéndole diseñar una línea de zapatos a su alrededor, es hija de películas como ‘Glengary Glen Ross’, ‘La Red Social’ o ‘Moneyball’, es decir: películas sobre personajes muy inteligentes hablando mucho. 

No es una crítica. Lo cierto es que es un tipo de cinta especialmente complicada de dirigir, no hay efectos especiales, no hay grandes robos como los que lo hicieron un descubrimiento tras de la cámara en ‘Ciudad de ladrones’ ni la tensión y el amor por Hollywood que le dio un Óscar por ‘Argo’. Aquí el trabajo de Affleck es que la cámara desaparezca, y la edición construya la tensión que quizás no es tan fácil de encontrar en las imágenes.

El resto es conseguir que los actores expriman hasta la última gota del diálogo escrito por el primerizo Alex Convery. Por suerte la agenda telefónica del director es una de las más extensas de Los Ángeles. 

Matt Damon mezcla su carisma de siempre, ese que en las cintas de ‘Ocean’s Eleven’ le permitía codearse con Brad Pitt y George Clooney, con una intensidad que se le extrañaba en su Sonny Baccro, Jason Bateman alimenta con su sentido del humor una interpretación dramática que pone sobre en pantalla los riesgos de la negociación y Viola Davis interpreta, a petición del propio Michael, a una Deloris Jordan que parece más inteligente y poderosa que los empresarios que la rodean en la cinta, al menos si se trata de su hijo.

El elenco lo completan un Chris Tucker en modo encantador de serpientes como Howard White, vicepresidente a cargo de la división de Jordan en Nike, y el propio Ben Affleck se permite verse como un tonto al interpretar a un Phil Knight genial para los negocios, pero asustado de tomar riesgos y que no ve la contradicción entre ser un hippie budista que va descalzo al trabajo, criticar a un empleado por usar una patineta para ir a la oficina y tener más de mil millones en su cuenta de banco.

‘AIR’ Y EL ARTE DEL DIÁLOGO RÁPIDO

Si algo define esta cinta sobre uno de los grandes atletas de todos los tiempos es que su mejor escena es una conversación telefónica. Lo cierto es que la comparación con la ‘Red Social’ no es casual, Convery parece haber entendido algo de la mejor versión de Aron Sorkin, la de ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’ y no el de ‘Being The Ricardos’: Cada conversación puede ser un duelo de ingenio entre los personajes. 

Sean discusiones de presupuesto, presentaciones de productos o peleas con el agente de Jordan, cada conversación no solo es la oportunidad de avanzar la trama sino de que un personaje demuestre algo a otro. Habla de la capacidad como director de Affleck que cada conversación sea tan entretenida como cualquier escena de acción de John Wick o cualquier salto de un edificio a otro de Tom Cruise en ‘Misión: Imposible’.

¿LA PRIMERA BALA DE CARA AL OSCAR?

Más allá de la calidad de ‘Air’ no deja de ser llamativo que ya se hable de ella de cara a la temporada de premios. Si bien no hay duda de que Amazon empujará para ello parece muy pronto para pensar en los Oscar, aunque es cierto que la última ganadora a mejor película, ‘Todo, a la vez, en todas partes’ fue estrenada en marzo de 2022. Visto así es normal que haya algún rumor desde temprano por esta cinta.

Toca esperar. Es cierto que más allá de la película hay por donde hacer campaña: Darle una nominación a Viola Davis tras ser ignorada por ‘the Woman King’, aplaudir a Ben Affleck por volver a dirigir a un nivel alto y por colaborar de nuevo con su compañero de ‘El Indomable Will Hunting’, es de hecho primera vez que dirige a Damon. En cualquier caso con un guion como este lo lógico sería que pescara al menos esa nominación.